Mi visión del Reiki

¿Qué es Reiki?

El Reiki es una técnica de transferencia de energía curativa, restablece la libre circulación de energía en el conjunto del organismo, y deshace los ‘nudos’ que impiden la propagación de esta fuerza vital a todos los órganos vitales. Es una energía que le devuelve al paciente la salud física, mental y emocional.

La palabra Rei (universal, sin límites); Ki (energía vital), es japonesa, así como esta técnica. Pero la práctica de transferencia de energía para la sanación viene de tiempos muy remotos.

Con las iniciaciones de Reiki, al estudiante se le capacita para canalizar la energía Universal, abriendo los canales y centros energéticos, llamados chakras.

Mis experiencias personales con la medicina tradicional, me llevaron a indagar sobre otras formas alternativas de enfocar las enfermedades.

La enfermedad es un síntoma, una onda de choque, un aviso que nos permite tomar conciencia de que es urgente intervenir y cambiar algo en nuestra vida.

En sintonía con la idea que tiene Marlo Morgan en su libro “Las Voces del Desierto”:

“Nunca me había gustado la idea de que la curación de un enfermo dependa de los médicos o de sus trucos. Había aprendido que la curación tiene una única fuente. Los médicos ayudan al cuerpo eliminando partículas extrañas, inyectando sustancias químicas o devolviendo huesos a su sitio, pero eso NO significa que el cuerpo vaya a curarse. De hecho, estoy convencida de que jamás ningún médico en ningún lugar y en ninguna época de la historia ha curado a nadie. Cada persona lleva la curación en su interior. Los médicos son como mucho unas personas que han reconocido en sí mismas un talento individual, lo han desarrollado y tienen el privilegio de servir a la comunidad haciendo lo que mejor se les da y más les gusta.”

Me gustan los mundos sutiles y descubrí el Reiki. Lo que me llevó a decidirme a formarme en este tipo de terapia es:

– Permite equilibrar la desarmonía existente entre el cuerpo y la mente a la vez que desarrolla el crecimiento espiritual. La práctica más conocida de Reiki es la imposición de manos.

– Es independiente de la evolución espiritual de la persona que lo recibe y debido a que es siempre positivo y no puede usarse de forma inadecuada, es una de las mejores formas para ayudar al ser humano.

– Aunque tenga una naturaleza espiritual, no es una religión porque no transmite ningún dogma ni principio religioso, y nadie tiene la necesidad de creer para beneficiarse inmediatamente de su eficacia.

-La transmisión del Reiki no tiene efectos secundarios, porque sólo difunde lo que al paciente le falta, y, tanto el paciente como el practicante salen enriquecidos después de una sesión de tratamiento.

-Es un complemento ideal para todo tipo de terapias. Enriquece y refuerza los principios activos de la terapia aplicada, limitando mucho los efectos secundarios.

-Además de tratar los síntomas de un cuerpo enfermo, se remonta a los orígenes, las causas probables que provocaron la enfermedad, el desequilibrio en el cuerpo.

Todos tenemos la energía Reiki, por lo que tod@s la podemos utilizar para ayudarnos a nosotr@s mism@s y a l@s demás.

“Cuando un@ recibe ayuda, la reciben tod@s”

fémina_firma

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