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Tiempo para la amistad

Reserva un tiempo para la amistad.

En verano es cuando más tiempo libre solemos tener, para disfrutar de terrazas, playas, paseos, excursiones…

Incluso visitar esas amistades que durante el año no hemos podido, por el ajetreo y las obligaciones del día a día.

El tiempo con amistades se vuelve importante para nosotr@s cuando estamos cerca de esa persona sólo por disfrutar de su compañía, sin pedir nada a cambio.

Podemos tener varios tipos de amistad. Algunas son de risas, otras de aficiones, otras de la escuela, otras de ocio, aquellas que son pura química…

Pero lo importante es la calidad del tiempo que vivimos con ell@s.

El tiempo perdido con amig@s no existe. Es tiempo vivido y sentido. Recuerdos.

Cuando “hacemos ejercicio” estamos haciendo algo bueno para nuestro cuerpo, y cuando hablamos con nuestr@s amig@s también estamos ejercitando nuestro bienestar.

De hecho, según estudios el no crear y mantener relaciones personales de calidad con otras personas puede ser tan nocivo para nuestra salud física como fumar.

En muchas ocasiones hay una dificultad al comunicarnos, porque es fácil confundir la necesidad de reconocimiento con la de que nos den la razón. Con las amistades “de verdad” no ocurre eso, estamos en nuestra esencia, nos dejamos ir, sin representaciones, sin máscara, tal cual somos.

Me doy cuenta de que a medida que tengo más edad y discernimiento, cierro más el círculo de personas con las que me paro a charlar o a tomar un café, ahora ya no aprecio tanto la cantidad sino la calidad de las personas, ya que ahora valoro mucho más mi tiempo.

Así que, cada vez que nos sentamos a conversar con nuest@s amig@s, nos podemos felicitar por ayudar a favorecer la salud de nuestro organismo.

¡Vivan los “cafecitos” con l@s amig@s!!! 🙂

Un abrazo.

Isabella Rossellini: la elegancia no tiene edad

Isabella Rossellini: inteligencia y elegancia

Hace unos meses escribí sobre la película “Joy” que me pareció muy interesante por ser la vida de una mujer emprendedora en una época en que ni siquiera existía ese concepto.

En ella aparece Isabella Rossellini, cuya opinión sobre el film comparto. Es una película feminista que trata de una mujer centrada en su carrera, que lucha por ella sin la ayuda de ningún “príncipe azul”.

 

De esta mujer admiro su independencia, su sinceridad al declarar su edad real, el glamour que no está reñido con la inteligencia y la defensa hacía las mujeres en un mundo tan complicado como el del cine y la tv.

Tiene un extenso currículum: periodista, modelo, actriz…y también escritora, de su propia vida.

Os dejo dos extractos de entrevistas que leí.

La revista- La revancha de Isabella

P.-Usted es una mujer muy carismática entre las mujeres, incluso más que entre los hombres.

R.-Sí, y me siento muy orgullosa. No sé por qué, pero a raíz de mi trabajo como modelo se estableció una especie de empatía con las mujeres, quizás porque no intento ser perfecta ni esconder mis fallos. Para mí, la belleza está en aquello que nos hace únicos, en lo singular y en lo original. La belleza que yo admiro no oculta los defectos, sino que los transforma en parte del estilo. Me han inspirado la risa de Anna Magnani, las cejas de Frida Kahlo o incluso las uñas descuidadas de Audrey Hepburn. A mí me parecen bellas las mujeres con fuerza, mujeres legendarias que me impresionaron porque fueron capaces de ser ellas mismas. Creo que no hay verdadera belleza sin un toque de imperfección.

P.-¿Cómo define entonces la elegancia?

R.-No hay nada más elegante que una mente libre.

P.-Rescindieron su contrato con Lancôme por considerarla demasiado mayor, y ello la ha convertido en una especie de portavoz oficial de las mujeres con más de 30 años. ¿Se siente a gusto en ese papel?

R.-Sí, tengo 46 años y me parece un rol más que justificado. Di la cara, dije que no era una niña. ¿Cuál era el problema? Por eso, a través de mi línea y de los anuncios he querido hacer una declaración sobre lo que me parece bello. Me parece hermosa la gente con personalidad, con estilo, con encanto, los que sacan lo mejor de sí mismos, no alguien cuya única cualidad es ser joven.

Por Stephanie Milla

http://www.elmundo.es/larevista/num191/textos/isabella2.html

La revista SModa del El País (Junio 2016) Texto: María Ovelar

El don de la elegancia

– Donde David Lynch es misterio y atmósfera, Isabella Rossellini es presencia.

“De jóvenes, las mujeres estamos sometidas a mucha presión; hallar un trabajo, ganar dinero, ser madres. Pero a medida que nos hacemos mayores, nos aclaramos. Nadie habla sobre lo maravilloso que es envejecer, no se trata de tener o no arrugas, sino de encontrar nuestra voz”.

En mi familia, el talento de mi madre (Ingrid Bergman), se consideró una excepción. El mundo tenía otros planes para las chicas de su generación y para las de la mía. Ella me animó a construir una carrera.

Hemos demostrado que podemos ser presidentas, abogadas, cirujanas. Pero la responsabilidad del hogar recae sobre nosotras. El mayor desafío de nuestra época es conseguir conciliar profesión y maternidad.

-Se cumplen 30 años del estreno de Terciopelo Azul, en su momento escandalizó, donde se comparó con el porno. ¿La reacción sería la misma hoy?

Difícil saberlo…David trasciende las tendencias. Solía decirme “La vida es misterio”. El se centra en los enigmas. Sus filmes no narran un momento, capturan lo recóndito. Eso no pasa de moda. Aún hoy, la desnudez como sinónimo de violación es impactante. ¡Estamos hart@s de tanta sexualidad!

-Su madre fue una visionaria: casi no se maquillaba y, curiosamente, no tenía estilista

Cuando llegó a Hollywood, tenía 22 años. El productor David O. Selznick, célebre por transformar a las actrices, le recomendó un cambio de look. Mi madre se negó, en ese caso prefería regresar a Suecia. Entonces Selznick reculó: “¡Ya lo tengo, será la primera actriz natural!”

-Y creó un personaje

Uno a medida de ella: deportista, independiente (conducía su coche), accesible. Y, sí, …tampoco tenía estilista. Hoy ese asunto es una locura, los medios solo hablan de la alfombra roja, que se ha convertido en un negocio.

……………

Una mujer apasionante, ¿no te parece? 😉

 

Un abrazo

 

Película “Nadie quiere la noche”

Película “Nadie quiere la noche” dirigida por Isabel Coixet

‘Nadie quiere la noche’ es la historia de una mujer Josephine Peary (Juliette Binoche) que quiere reunirse con su marido, el explorador Robert Peary, y compartir con él el instante de gloria de descubrir el Polo Norte. La película narra el viaje temerario y épico de esta mujer en el 1908, por el más inhóspito de los lugares del mundo, sus aventuras y su encuentro con una mujer innuit Allaka (Rinko Kikuchi) que resulta ser la amante de su marido.

Esto va a cambiar sus rígidas  ideas sobre el mundo y su vida, para siempre. Es una historia de aventuras, de descubrimiento, de dolor, de supervivencia y, por encima de todo, una maravillosa historia de amor. Un drama entre dos mujeres en un entorno tan pequeño como es una cabaña y un iglú en medio del polar.

Josephine de Nueva York, sofisticada y tenaz.  Allaka, inuit (esquimal) apegada a su mundo natural, prosaica y adaptable al paisaje.

Estas son las definiciones que más se adaptan a lo que me ha gustado de la película:

“En Nadie quiere la noche podemos ver paso a paso el desprendimiento de una cultura que amordaza a una mujer “civilizada” y la ata, a un momento íntimo entre dos formas de ser, del encontronazo de esos dos mundos tan diferentes, de ese canto a la naturaleza y a liberación, en un claustrofóbico iglú durante 18 semanas en las cuales las protagonistas desnudan su alma.”

“La última película de Isabel Coixet es más un viaje personal e introspectivo, sobre la supervivencia y las formas más puras del ser humano. Un retrato de amistad y amor casi por necesidad entre dos mujeres.”

Ya en el comienzo la primera frase me gusta y me prevé de que algo importante va a suceder y me va a hacer reflexionar:

“Ocurrió hace mucho tiempo, a veces no parece real. He vuelto a la comodidad. Arañas y copas de cristal, calor, comida, un hogar. Sin embargo, a veces, algunas mañanas, me despierto al alba, con el frío de la noche polar penetrándome el cuerpo. Nada, ni siquiera el sol consigue calentarme.”

Mientras esperan a que vuelva Peary en un campamento en pleno invierno ártico ellas dos solas, la chica inuit la salva de morir en el hielo, incluso en ese momento en que ella ha visto su vida peligrar, no ha agradecido a la chica inuit su entrega, cuidado y respeto, pretende agradecerle con una cena donde le intenta enseñar modales de la “civilización”.

Josephine vestida para la ocasión y donde le intenta hacer entender que Peary es SU hombre, y que él pertenece a su mundo. Allaka le explica que allí Peary ha estado con ella y convivido con ella, que el mundo es muy grande y que cada alma es un mundo; que el mundo es así: personas que ayudan a personas cuando se necesitan.

Ella quizás no entienda sus palabras, pero ve a través de sus ojos las emociones, y el enfado en ellos “como la noche”. Personas que no entienden el mundo, que sólo entienden personas.

Allaka es consciente de que la espera, en esas condiciones y en el invierno polar hay una gran probabilidad de que mueran solas. Algo que Josephine sólo aprecia cuando ya es tarde

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Madre: una profesión

¿Crees que existe la madre perfecta?

He leído este texto y me ha hecho reflexionar mucho sobre la maternidad.

“A veces hay que dejar que una persona se vaya para que pueda crecer. Porque lo que los vuelve personas exitosas en la vida no es algo que tú hayas hecho por ellos, sino aquellas cosas que les hayas enseñado a hacer por sí mismos”.

¿Cómo se aprende a ser madre? ¿Donde están las referencias?

A mi me hubiese gustado enterarme antes del cambio y la revolución iba a suponer la maternidad para mi vida, para mi pareja, para mi trabajo, para mi cuerpo.

Como dice Lucia Etxebarria : La sociedad nos enseña a ser individualistas y narcisistas y un hijo nos obliga a ser responsables y altruistas. La sociedad nos impone como valores fundamentales la libertad, la juventud y la belleza. El nacimiento de un hijo supone estrías, michelines, cartucheras y adiós a las noches de marcha. La sociedad cree en el amor romántico, fusional e idealizado, pero la llegada de un hijo suele acabar con esto e impone un modelo de pareja que coopere, que colabore, una pareja cómplice, un compañero y no un príncipe azul.”

¿Y aquellas mujeres que no tienen una madre a la que emular?

Ser autodidacta obliga a aprender por el método “prueba-error-aprendizaje” (aunque no parece muy académico) si a eso le añades la constancia,… a veces puedes salir victoriosa de ello. 🙂

Lucia Etxebarria: “La madre española es a la vez cocinera, asistenta, chófer, animadora, consejera pedagógica, estilista y psicóloga. No es extraño que la gran mayoría estén siempre agotadas y con los nervios a flor de piel. Y, para colmo, la recompensa y el reconocimiento que las madres suelen recibir es nulo o escaso, sobre todo si son amas de casa”.

Hay días que no puedo evitar compararme con mi hija a su edad. Por supuesto no tiene nada que ver, recuerdo pasarme mis vacaciones, leyendo, jugando con mi hermana a muñecas, o viendo dibujos animados en la tv. Para nada lo que ella ya tiene o exige…Nintendo 3DS a todas horas, series de TV donde todos los adolescentes tienen de todo (ropa, móviles, tablets, por supuesto tv ultima generación…), cuando quieren y como quieren con el mínimo esfuerzo.

Los deberes del colegio, era algo que no nos debían pedir nuestros padres, formaba parte de nuestras “obligaciones ineludibles”, sin rechistar ni quejarnos. ¡Cualquiera llegaba al cole sin los deberes hechos!

Ahora la mayor ventaja de la que disponen los alumnos es la de una relación más estrecha con los profesores, y eso ayuda a una mayor libertad de expresión. Aunque por supuesto, hay quien lo traduce en libertad para faltar el respeto. 🙁

Este es un tema que cuido mucho en la relación con mi hija: la comunicación y el respeto. Tenemos una estrecha relación en la cual podemos contarnos cosas, sin temor a juzgarnos y que todo pueda ser discutido de una forma lo más democrática posible, aunque yo sea quien tiene la última palabra si es necesario ;).

Muchas veces he estado tentada de abandonar una supuesta confrontación por cansancio y porque no nos engañemos educar supone un esfuerzo y una energía muy grandes. Sobretodo si la mayor parte de esta se la queda uno de los progenitores, generalmente la madre.

Cada uno tiene su parte, por supuesto. Respeto el papel del padre en la educación de los hijos, aunque hemos de ser realistas, por mucho que se nos hable de la incorporación de los padres en el cuidado de los hijos, lo cierto es que en la mayoría de los casos el hombre delega en la mujer todo lo concerniente al hogar y a los hijos.

Y a ti…¿qué te funciona?

 

Un abrazo

 

 

¿Qué refleja tu espejo?

Lo que ves en tu espejo

Las niñas utilizan el espejo muy a menudo…de pequeñas nos maravilla, es algo mágico, nos miramos sin malicia, libres…de adolescentes lo observamos y evaluamos de acuerdo a una imagen idealizada en nuestra mente de cómo tendríamos que vernos, pasamos de admirar nuestras pestañas, nuestra melena, o la curva del cuello y al minuto siguiente nos desanimamos y frustramos sin más.

Y la sensación de que ha sido como una amiga que ha estado en todos nuestros momentos, en los de duda, en los de “disfrazarnos” según nuestra cantante favorita, las coreografías, las confesiones, las charlas.

Hay momentos en el que al mirarnos da la sensación de que miramos el mapa de un país desconocido…buscamos espinillas, inspeccionamos las patas de gallo, esta sombra que veo sobre el labio…¡¡depilación!! jajaja

En otras ocasiones utilizamos a los demás como “espejos”: padres, amistades, profesor@s, jef@s,…nos vemos reflejadas según su visión sobre nosotras mismas, aquí es donde hemos de preguntarnos si encontramos buenos espejos para reafirmarnos.

¿Nos miramos fuera de nosotras para validarnos y medir nuestra autoestima sólo a través de los ojos de los demás?.

Es bueno guiarnos por un buen espejo. El hecho de depender de la forma en que los otros nos ven se convierte en un problema. Aprender a valorarnos es el mejor remedio contra los reflejos negativos de los demás.

¿Qué ocurriría si NO existiesen los espejos? En alguna ocasión me he levantado alegre, contenta, feliz, a gusto conmigo misma. Me he vestido según la ropa que me ha apetecido, cómoda y ligera. Si sales a la calle y te miras en los escaparates, si te hacen alguna foto con el móvil, si te miras a través de otras personas…¿qué ocurre? Pues te aseguro que mi percepción ha cambiado muchas veces. ¡¡Es de locos!! Soy la misma que hace un rato y aún así me siento diferente, y muchas veces…peor.

Este texto de Marlo Morgan en su libro “Las voces del desierto” lo define muy bien…

“El hecho de no tener un espejo en todo ese tiempo pareció causar un impacto en mi conciencia. Era como caminar dentro de una cápsula con agujeros para ver. Yo siempre estaba mirando hacia fuera, a los demás, observando que relación tenían con lo que yo estaba haciendo o diciendo. Por primera vez, me parecía que llevaba una vida totalmente honesta. No vestía cierta ropa, como se esperaba de mí en el mundo de los negocios. No me maquillaba. No había fingimiento ni confrontación de egos para acaparar la atención. En el grupo no se chismorreaba y nadie intentaba superar a nadie.

Sin un espejo que me devolviera espantada a la realidad, experimentaba la sensación de sentirme hermosa. Evidentemente no lo era, pero yo me sentía hermosa. La gente de la tribu me aceptaba tal cual, me hacía partícipe, única y maravillosa. Yo estaba aprendiendo cómo se siente una persona cuando la aceptan sin condiciones.”

El reflejo del espejo se acerca a MI realidad.

 

“Los discípulos sabios actúan por imitación. Pero a menudo seguimos los pasos de las personas que tenemos más cerca en la distancia y en el tiempo, y las figuras que elegimos como modelos no siempre son las mejores ni las más nobles, sino tan sólo las que más conocemos.” dice la editora Harriet Rubin.

¡Vive la alegría, la aventura de esa mujer que ERES más allá de la imagen reflejada en el espejo!.

 

Un abrazo

En la relación de pareja : ¿amas o complaces?

¿Amar a cualquier precio?

Este mensaje de una amiga a otra que leí en un libro me hizo reflexionar mucho:

“Mi querida Ana, eres tan dotada, tan brillante e ingeniosa, que casi me causa un shock cuando a veces te escapas de tu yo verdadero y te vuelves la niña buena que tiene que tener a todos los hombres. ¿Por qué tratas de complacer a esos hombres pulcros y mediocres que no se merecen ni un toque del polvo que usas para la nariz y nunca son los que te hacen sentirte cómoda?”

He observado que en demasiadas ocasiones, muchas de nosotras buscamos ofrecer la imagen que creemos que “ese hombre” quiere para tener una oportunidad de tener pareja.
Pareja a cualquier precio…

El patriarcado más radical, identifica a las mujeres como seres complacientes, que buscan ser aprobadas, cuidan las emociones, evitan el conflicto y toleran el maltrato.

Así todavía en nuestra sociedad hay mujeres que toleran el maltrato por complacer.

No hace falta que sea maltrato físico…cualquier tipo de comentario despectivo, humillación o palabras que hieren.

En el libro de Florence Falk cuenta el testimonio de Annette, una talentosa ceramista ahora con sesenta años, que creció incapaz de escapar a la depresión de su madre, la cual parecía llenar todos los rincones de la casa. Permanecía durante horas al lado de ella, le peinaba el pelo, miraban revistas de moda, hablaban, mientras la vigilaba y trataba de levantarle el ánimo. Finalmente su madre murió cuando Annette era adolescente, ahora como mujer adulta tiende a tener relaciones dependientes con hombres con los cuales asume el papel de cuidadora, y complace a los hombres, recreando su experiencia pasada.

Clarissa Pinkola rescata el cuento Barba Azul, válido para todas las mujeres, tanto las jóvenes que comienzan a descubrir estas falsedades, como aquellas que llevan décadas sufriendo de su acoso y persecución.

Los cuentos didácticos son muy alimenticios, porque proporcionan mapas de iniciación para desarrollar la perspicacia, reconocer las trampas y no idealizar la idea del amor.

La necesidad de querer y ser querida. Las expectativas sobre el amor.

¿Qué hay debajo de esa capacidad de autoengaño?

La pregunta podría ser : ¿Qué pasaría si no tuvieses pareja?

Probablemente el autoengaño es la respuesta al miedo a estar sola.

Esta trampa es muy difícil de reconocer en las relaciones.

En mi caso, ahora entiendo que la soledad en ciertos momentos de la vida, puede ser un regalo. Te fuerza a conocerte y reconocerte. Volver al “yo verdadero”.

En vez de huir de ella, mejor aceptarla, porque para librarse de los miedos, primero hay que entender de dónde proceden.

Cada relación es una enseñanza, una forma de aprender qué queremos y qué necesitamos y lo que estamos dispuest@s a ofrecer para obtenerlo.

Con el tiempo te das cuenta que ya no es necesario estar siempre con las mariposas en el estómago, que ya no es tan importante que te seduzcan con bombones o flores.

La buena compañía en una cena, una charla. Un abrazo. Un ¿cómo estás? A diario. Besos a todas horas, porque sí.

Sin la sensación de tener que complacer para obtener amor.

Un “te quiero o te amo” bien usado.

La seguridad y confianza de aprender, de lograr, de compartir y de crecer a la par, de acompañarse en cada decisión.

 

¿Te conformas por complacer?

¿Lo has vivido?

¿Lo tienes?

 

Un abrazo,

La Luna, sus fases, nuestros ciclos

La influencia de la Luna en nuestros ciclos

 

Es significativo reconocer en la Luna una compañera en nuestro viaje femenino a través de los ciclos de nuestro cuerpo y mente. Siempre la misma luna, siempre la misma mujer, diferentes facetas, diferentes estados emocionales para acompañar un proceso mágico.

En Reiki hay un símbolo que representa la Luna y trabaja con la conciencia energética de la misma para ayudar a recuperar el equilibrio de las energías psíquicas y emocionales.

Por influencia de la gravedad de la Luna, la marea sube y baja y no sólo afecta al mar, su influencia se extiende a toda la Tierra y a sus seres. El cuerpo humano recibe grandes influencias de ella ya que aproximadamente un 70% de nuestro cuerpo está compuesto por agua, líquido corporal que contiene los mismos constituyentes que el agua del mar.

Por esta razón, el líquido corporal también recibe las influencias de la Luna y, debido esto, sufrimos altibajos en las emociones.

La menstruación también se ve afectada por estos ciclos. Todos estos fenómenos son repetidos rítmicamente según las reglas de la naturaleza, creando un mundo armónico y manteniendo su equilibrio.

El sintonizar e ir a favor del ritmo y el flujo de la Luna, nos favorece, nos ayuda a librarnos del estrés y liberarnos de emociones bloqueadas.

La Luna

Asociada a la energía femenina, referencia a las cualidades de pasividad, receptividad, sensibilidad; es mensajera y generadora de vida por su vínculo con las aguas primordiales, las lluvias, la fertilidad y la fecundidad; transmite idea de orden, crecimiento y renovación.


Como evocación de la belleza y la luz que aparece en la oscuridad nocturna alude al conocimiento, al pensamiento que esclarece, por reflejo; es también imagen de lo inconsciente, lo instintivo, lo oculto, los sueños y el más allá.

Por su continuo aparecer y desaparecer, y sus cambios de fases es un profundo símbolo de muerte, renacimiento y transformación, así como también del tiempo que pasa, reflejado en su movimiento cíclico y constante.

 

Poema de Gioconda Belli

Si.

Es verdad que a ratos estoy triste

y salgo a los caminos,

suelta como mi pelo,

y lloro por las cosas más dulces y más tiernas

y atesoro recuerdos

brotando entre mis huesos

y soy una infinita espiral que se retuerce

entre lunas y soles,

avanzando en los días,

desenrollando el tiempo

con miedo o desparpajo,

desenvainando estrellas

para subir más alto, más arriba,

dándole caza al aire,

gozándome en el ser que me sustenta,        

en la eterna marea de flujos y reflujos

que mueve el universo

y que impulsa los giros redondos de la tierra.

 

Y tu…¿hasta que punto sientes esa conexión? 🙂

Un abrazo

¿Qué relación tienes con tu madre?

Nuestras madres y nosotras.

La relación con la madre es una de las más significativas como base para las demás relaciones en nuestra vida. En la infancia la madre es el reflejo donde nos miramos, es nuestra totalidad.

Para las mujeres, representa el modelo femenino. Para el hombre condiciona su elección de pareja y mientras no madure, seguirá siendo hijo…de su mujer.

Muchas veces actuamos con l@s hij@s justo al contrario de lo que hemos recibido de pequeñ@s, y esto puede ser perjudicial. Necesitamos reconocer nuestras heridas, ocuparnos de ellas y sanarlas, sobretodo perdonar a nuestra madre por lo que pensamos que nos hizo o dejó de hacer, por sus miedos, ansiedad, perfeccionismo, el abandonar sus propias necesidades, su victimismo, tristeza…etc. Ya que las que somos madres sabemos que hagamos lo que hagamos, siempre nos gustaría hacerlo mejor.

Tradicionalmente, a las mujeres se nos ha enseñado que es noble cargar con el dolor de los demás; que el cuidado emocional es nuestro deber y que deberíamos sentirnos culpables si no lo hacemos.

El rol de cuidadora emocional nunca ha sido un rol genuinamente nuestro, simplemente forma parte de nuestro legado de opresión. Si lo miramos así, dejaremos de consentir que la culpa nos controle.

femina-embarazo

Este escrito de Bethany Webster describe la ruptura del linaje materno:

“Tenemos que desintoxicarnos de los hilos patriarcales en nuestro linaje materno para avanzar en nuestro empoderamiento.

 La madre cumple la función de “proveedora de la iniciación” lo que lanza a la hija a vivir su propia vida, pero este rol es solo posible en la medida que la madre haya experimentado o vivido su propia iniciación. Pero los procesos sanos de separación entre madres e hijas están muy boicoteados en la cultura patriarcal.

Hemos de lamentar que nuestras madres no puedan ofrecernos una iniciación que ellas nunca recibieron y embarcarnos conscientemente en nuestra propia iniciación

Si no hacemos un duelo sincero de nuestra necesidad insatisfecha de cuidado maternal, inconscientemente interferirá en nuestras relaciones, causando dolor y conflicto”.

 En algunas terapias se hace una carta de reconciliación con la madre. Tanto si es para entregársela, como si es para tenerla o para escribirla y destruirla, es otro método que puede ayudar al proceso de curación.

Aceptar a nuestra madre más allá de sus errores y sus limitaciones nos ayudará al proceso de curar nuestra niña interior. El ser más compasiva nos ayudará a aceptarla. Nuestra madre no puede ofrecernos aquello que no tiene, si miramos su linaje y bagaje, probablemente seamos más conscientes de nuestras vivencias con ella.

Por otro lado nuestra niña interior seguro también está triste o se siente culpable si en alguna ocasión hemos juzgado o rechazado a nuestra madre. El perdón y agradecimiento nos ayuda a perdonarnos y aceptarnos a nosotras mismas, y reconocer que no somos ni mejores ni peores que ella.

Es un proceso curativo largo y seguramente doloroso, más nos ayuda a sanarnos a nosotras mismas y nuestras relaciones con los demás. Es un estado de paz que vale la pena sentir.

Encontré un texto que define y motiva a seguir con nuestra dedicación diaria:

Dentro de cien años,

no importará cuánto dinero tenía en el banco,

en que casa vivía,

ni que coche conducía.

Sin embargo, puede que el mundo sea mejor,

porque fui importante

en la vida de una niña.

 

Un abrazo,

mi-firma