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¿Qué quiere una mujer?

Una mujer quiere lo mismo que cualquier ser humano: la libertad para escoger sus propios pasos.

Desprenderse de cualquier atadura nos libera. Nadie puede liberar a nadie, excepto un@ mism@.

“Completa soberanía sobre su cuerpo, mente, espíritu y alma, así como la sanación y protección del cuerpo político del cual forma parte su vida; la libertad y la búsqueda de la felicidad, incluida la libertad total y la seguridad para llevar a cabo su vida como ella considera, y el derecho a la igualdad de género en lo referente al acceso público y doméstico y a la movilidad a través de ese espacio, y la reparación de cualquier agravio que interfiera o inhiba dicha libertad”. -Florence Falk

Bueno, es una definición bastante acertada, aunque no ha de ser la respuesta para todas.

Y es que en la actualidad todavía continuamos con la “lucha” por ser femeninas y libres. La feminidad es una riqueza inmensa y merece ser tratada como tal.

“Cuando a los hombres se les ofrece una idea mágica nueva, piensan y hablan y discuten sobre ella, mientras que las mujeres se limitan a hacerla.” – Brujo indio Don Juan-

Para no andar por la vida arrastrada por las circunstancias, vamos a centrar la mirada en lo que de verdad nos importa, en lo que nos hace especiales, en el valor que aportamos al mundo. Cuando estás centrada en tu propia búsqueda, en ser tú misma sin despreciarte por culpa de comparaciones inoportunas, superas una parte debilitante del miedo al rechazo de los demás y al fracaso, y ganas tiempo, energía y fuerza para ponerte al servicio de lo que de verdad te importa.

Cualquier mujer que decida que quiere más de lo que le ha “tocado” vivir, tiene que actuar para cambiar sus circunstancias; se da cuenta de que tiene que valerse por sí misma, ese es un despertar heroico. La forma es superar esa adversidad, o superarse a sí misma, con su propio ingenio.

“Por cada momento que pases enfadada, exasperada, angustiada, furiosa o dolida, a causa del comportamiento de otra persona, será un instante en el que renuncias al control sobre tu vida”.

“Son nuestras elecciones las que muestran quienes somos realmente, mucho más que nuestras habilidades” – J.K. Rowling (escritora)

Así que la pregunta es:

¿Qué quieres tú?

Película “Mujeres de El Cairo”

Ayer vi una película que me impactó: “Mujeres de El Cairo”

Sinopsis:

El lugar: El Cairo, en la actualidad. Hebba y Karim están casados y son periodistas de éxito, jóvenes, ricos y guapos. Hebba es la presentadora de un popular programa de debates políticos en una cadena privada de televisión, pero su tenacidad antigubernamental pone en peligro la promoción que desea su marido de ser director de un periódico propiedad del gobierno, ya que los peces gordos del partido político convencen de que las intromisiones de su mujer en el plano político ponen en peligro su promoción. Él la presiona, y ella acaba prometiéndole que bajará su propio ritmo.

Entonces, decide ocuparse de historias femeninas. El éxito es inmediato. Hebba cautiva a millones de espectadores con hechos reales, llenos de sorpresas, de violencia, de giros inesperados, desde los barrios pobres de El Cairo hasta la alta burguesía, implicando de paso a miembros del Gobierno, en un torbellino sensual y de inventiva novelada.

Pero ¿dónde acaba la política y dónde empieza la cuestión de la condición femenina? Hebba no tarda en descubrir un terreno minado a base de abusos, engaños religiosos, sexuales y… políticos. De entrevistadora, Hebba pasará a ser una de las protagonistas en uno de los programas”.

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Pobreza…¿Sentimiento o estado?

Pobreza: una palabra que tiene diferentes interpretaciones.

Tras leer la frase de William J.H.Boetcker, me puse a reflexionar sobre la diferencia en lo que ocurre a nivel real y lo que ocurre en nuestro interior.

En este caso evidentemente, habla de dinero. Tan importante en nuestras vidas y al que en muchas ocasiones le otorgamos un valor vital superior al real.

Mucha gente cree que no hay relación entre sus creencias y el dinero, sin embargo si que la hay; ya que en ocasiones esas creencias chocan frontalmente con sus deseos.

Quieren prosperar económicamente, y a la vez se sienten incómodos si hablan de dinero  y reprochan a aquellas que YA han conseguido el éxito económico. Esta incoherencia impedirá que los deseos de tener éxito económico se hagan realidad, ya que no se puede conseguir aquello que constantemente se critica y se le pone energía negativa.

Siempre es buen momento para romper los tabús sociales y empezar a perder el miedo a hablar de dinero. Podemos comenzar en nuestro entorno más cercano, nuestra casa, hijos, padres.

“La sociedad abierta es aquella en la que los hombres han aprendido a ser en cierta medida críticos de los tabús, y basar las decisiones sobre la autoridad de su propia inteligencia”. –Karl Popper- Filósofo

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Un poema y una falsa carta de despedida.

Hay textos y escritos, que sin saber por qué se hacen “virales” en este mundo de las redes sociales. Y “La marioneta”, del mexicano Johnny Welch, es uno de ellos.

Este poema fue erróneamente atribuido a Gabriel García Márquez, y por ello ha dado la vuelta al mundo. En realidad nadie sabe cómo ni cuándo empezó a decirse que el poema lo había escrito el premio nobel colombiano.

El periódico más importante de Perú, La República, saca un encabezado diciendo que el poema La Marioneta es la obra póstuma de García Márquez y que se lo está dejando a sus amigos en el momento en que está tratándose de cáncer en un hospital en Los Angeles.

Esto llevó a que García Márquez convocara a una rueda de prensa para aclarar el tema.

“Dijo: Señores, yo quiero decirles que estoy vivo y que lo único que me podría matar es que digan que yo escribí algo tan cursi“.

En junio del año 2001 Johnny Welch recibió en su casa a Gabriel García Márquez para conversar acerca del famoso poema que los había unido.

Y el final de la charla es digno de un relato del mismo García Márquez.

“…Hasta que llegó un momento en que le dije: ‘Maestro, el hecho de que usted esté aquí frente a mí no puede ser una casualidad, son muchas casualidades’. Y me contestó: ‘No Johnny, esto no es una casualidad, esta es una historia que tenía que ser'”.

Originario de la ciudad de México, Johnny Welch, se define como “integrante del show business”. Con un ingenio particular ha escrito guiones para televisión, comerciales y divertidas rutinas para sus espectáculos en vivo.

Es licenciado en Derecho, también escritor, cómico… y ventrílocuo. Ha dado vida a más de veinte personajes que se presentan en sus actuaciones de forma alternativa, uno de estos personajes es Don Mofles, personaje bromista y divertido.

Cuando le preguntaron por qué escribió el famoso poema : “Sentí la necesidad de transmitirle al público algo serio, del alma, del corazón, así que un día decidí escribirlo. Y escribí La Marioneta”.

 Poema “La Marioneta”

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso pero, en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía mientras los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate…

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón…

Escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que ofrecería a la luna.

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos…

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida…

No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.

Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero dejaría que el solo aprendiese a volar.

A los viejos, a mis viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas les he aprendido a ustedes los hombres…

He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su puño por vez primera el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.

He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho de mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente de mucho no habrán de servir porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo…

Del libro “Lo que me ha enseñado la vida”

En este video de YouTube puedes ver a la famosa marioneta narrando el poema.

 https://youtu.be/jetlsd-ovC8

 

Una tierna poesía que nos ayuda a valorar el tesoro que poseemos los que gozamos de salud y estamos llenos de vida.

 

Un abrazo

Adicciones a la carta

¿Qué adicciones vives en el día a día?

Tod@s hemos escuchado hablar de las adicciones, ¿pero adict@s a qué?
Casi siempre pensamos que nos referimos a las drogas, al tabaco o al alcohol; pero hay más tipos de “enganches” de los que imaginamos.

Según Elsa Punset, hay investigaciones que aseguran que “revisar los mensajes de Twitter o de Facebook y responder a un email podría causar más adicción que el alcohol o el tabaco. La tentación de saber qué pasa a nuestro alrededor es otra necesidad atávica muy difícil de resistir”.

El Dr. Joe Dispenza en su libro “Deja de ser tu” nos habla de la adicción a “ser alguien

“Nos encanta sentir el torrente de energía generado por nuestros problemas. La mayoría nos hemos vuelto adictos a los problemas y las condiciones de nuestra vida que nos producen estrés. Tanto si es por un trabajo mal remunerado o una relación sentimental insatisfactoria, no queremos resolver nuestros problemas porque reafirman nuestra imagen de ser alguien, alimenta nuestra adicción a las emociones de baja frecuencia.

El bombardeo continuo de la publicidad nos empuja a buscar la satisfacción en cosas externas, coches, dinero, fama…pero la realidad es que sólo podremos encontrar el verdadero bienestar en nuestro interior.

Y cuando la novedad de acumular cosas nuevas pierde su encanto y ya no funciona, ¿que es lo que solemos hacer?. Buscar cosas de mayor importancia, pasar al siguiente nivel y las estrategias de evasión se convierten en adicciones.

“Si me drogo o bebo lo suficiente, esta sensación desaparecerá. Me divertiré con vídeo juegos. Comeré hasta no poder más. Me compraré un montón de cosas, porque cuando lo hago (aunque no tenga demasiado dinero) me olvido de lo vací@ que me siento”.

Sea cual sea la adicción , seguimos creyendo que algo exterior eliminará ese molesto sentimiento de vacío interior. Y como nos hace sentir bien, nos gusta. Por eso rechazamos lo que es desagradable o doloroso y buscamos lo que nos resulta agradable, cómodo o placentero.

A medida que la excitación de las drogas estimula el centro del placer del cerebro, el cuerpo se inunda de sustancias químicas como resultado de la experiencia estimulante. El problema está en que cada vez necesita una dosis mayor que la anterior.

¿Te suena alguna de estas situaciones?

  • Estados emocionales destructivos
  • Las mismas situaciones una y otra vez
  • Incapacidad para cambiar
  • Sentirse impotente para crear algo nuevo
  • Ansia profunda de ciertas respuestas emocionales
  • Voces en la cabeza que dicen: “Quiero. Dame, dame”
  • Decir que nunca harás algo otra vez y hacerlo luego, tres horas después

Los científicos han descubierto que, con el uso repetido de la misma emoción ocurre lo mismo que con el uso repetido de la heroína: los receptores opiáceos del cuerpo empiezan a esperar, e incluso anhelar, ese ‘péptido’ en particular y el cuerpo se hace adicto a esa emoción.

La cuestión es que la verdadera felicidad no tiene nada que ver con el placer porque depender de cosas tan estimulantes para sentirnos bien sólo nos aleja de la auténtica dicha.

 

Todo el mundo es adicto a algo, y todo el mundo, tiene capacidad para cambiar adicciones.

Cuanto mejor nos conozcamos y más conscientes seamos de nuestro estado de ánimo y de los efectos de nuestras conductas automáticas, más fácil nos resultará valorar la situación en la que nos encontramos, y con ello armonizar nuestras emociones, analizar de manera realista nuestras opciones y tendremos mejor criterio a la hora de elegir el camino a seguir para alcanzar la meta que nos proponemos.

Dejarnos ayudar por un grupo, o una persona que nos acompañe en el proceso, es saludable y muy positivo. Compartir experiencias, y saber que no “soy la única persona que sufre esto…”.

 

¿Conoces tus adicciones?

Afrontar el final de una relación

El final de una relación

Una de las experiencias más complicadas y delicadas con las que me he encontrado.

El Dr Joe Dispenza explica en su libro:

“La mayoría de las relaciones se basan en lo que tenemos en común con los otros. Piensa lo siguiente: conoces a una persona y enseguida los dos comparáis vuestras vivencias, como si quisierais averiguar si vuestras redes neurales y vuestros recuerdos emocionales van en la misma línea.

Así que os podéis relacionar. Después se forma una relación basada en estados neuroquímicos del ser porque compartís las mismas experiencias, las mismas emociones.

Considera las emociones como energía en movimiento. Si compartís las mismas emociones, estáis compartiendo la misma energía. Los vínculos entre la gente son muy fuertes porque la energía de las emociones es la más poderosa de todas. Mientras ninguno de vosotros cambiéis, las cosas os irán bien.”

Me ha hecho comprender mucho sobre las relaciones y su ruptura, y reflexionando sobre ello es cierto que en mi vida, ha sucedido cuando un@ de l@s d@s ha cambiado profundamente, de tal forma que la otra persona no ha sabido aceptarlo, comprenderlo.

No es exclusivo de una relación de pareja, puede suceder con amistades. Esa amistad que se alimenta de quejas, críticas y victimismo, un círculo vicioso que un día abandonas y que genera el desconcierto alrededor… ya no eres la misma persona!!

Bajarse del tren no es fácil, porque te condicionan a ser “la misma persona de siempre” y exige mucha energía romper los lazos.

“Todos los encuentros con otras personas son experiencias y todas las experiencias son relaciones para siempre. Los Auténticos cierran el círculo de cada experiencia. No dejamos cabos sueltos como vosotros. Si te alejas con malos sentimientos en el corazón hacia otra persona y ese círculo no se cierra, se repetirá más adelante. No lo sufrirás una sola vez sino una y otra hasta que aprendas. Es bueno observar, aprender y almacenar la experiencia para ser más sabi@s. Es bueno dar las gracias, y alejarse en paz.”     –Marlo Morgan “Las Voces del Desierto”-

femina-final-relacion

Si lo has intentado todo y sigues sintiendo que sois adversari@s, abandona.

Según un proverbio budista “Debes cerrar el libro”. Lo mejor de la sabiduría consiste en desprenderse de las cosas, sabiendo a qué hay que poner fin, cuándo y cómo conviene hacerlo. De la manera de “cerrar el libro”, y de cómo abandones dependerá si la historia tendrá continuidad o no.

Me uno a la idea de la editora Harriet RubinCuando una persona pone fin a su vida, o a una relación, sin darle la oportunidad de madurar…eso es autodestrucción. Si te vas de un trabajo por los motivos equivocados (frustración o por humillación, no porque hayas dejado de ser útil), eso es autodestrucción. Romper una poesía que has escrito en lugar de corregirla, herir a alguien con un comentario acusador…son finales que no dejan que la historia tenga continuidad.

El poder de la despedida no reside en la destrucción mala sino en la buena. El final radical, el tipo de culminación que supone una decisión y un cierre: saber cuando acabar la relación con una pareja que no está a tu altura; poner fin a una relación laboral con un subordinado al que te cuesta mucho retener; acabar con un psicoanalista que parece no prestarte atención…son buenos finales. Con ellos llegan nuevos comienzos.”

Piensa que reconocer los límites a veces te produce mayor libertad. No hay mayor poder que tener la libertad de abandonar.

Si alguien te dio la espalda, si alguien lastimó tu corazón, si alguien te dejo para siempre, por supuesto que vas a estar triste y vas a sufrir, pero no hagas tu dolor eterno, ponle un final a la angustia y decide que hasta aquí llegó, y que ahora en adelante vas a sonreír, vas a sacudirte las malas energías, vas a buscar la alegría, el entusiasmo y todas las posibles razones para ser feliz.

Un abrazo

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El día de la mujer es todos los días, recordamos con cariño a todas aquellas mujeres que con su lucha diaria,  han hecho  y hacen posible  que  cada día avancemos un poco más  hacia la igualdad deseada…

Honramos nuestro linaje materno
Honramos nuestro linaje materno

Por supuesto seguimos en la conquista, la conciencia, el aprendizaje y la responsabilidad para las generaciones que nos siguen…
Feliz Dia de la Mujer!!

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