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¿Ayudar a la enfermedad?

Enfermedad y un enfoque diferente

Considero que nuestro cuerpo es terriblemente honesto con nosotr@s, y no se escabulle de ningún problema importante que le afecte ya sea emocional, físico o de relación, y lo transforma en enfermedad.

Con describir lo que nos pasa no es suficiente, debemos conocer los motivos por los que nos ocurren las cosas y, sobre todo, crear las hojas de ruta adecuadas para resolver el problema. En caso contrario, podemos hablar mucho, pero no decir nada…

Lo que creemos puede ayudarnos a curarnos o enfermarnos.

Así yo me pregunto…Si nuestros pensamientos nos hacen enfermar, ¿pueden también curarnos?

El Dr. Joe Dispenza nos habla de ello en su libro “Deja de ser tu”

“Pongamos que una persona está resentida por algunas experiencias vividas en un corto espacio de tiempo. Sus reacciones inconscientes a estas vivencias hacen que se aferre a su amargura. Y las sustancias químicas correspondientes a esta emoción inundan entonces las células de su cuerpo.

En realidad, esta persona ha memorizado la emoción tan bien que ahora el cuerpo conoce el resentimiento mejor que la mente consciente, porque el ciclo de pensar y sentir, y sentir y pensar, se ha estado dando durante años.

Pongamos que empieza a pensar y sentir de una nueva forma, hasta tal punto que se inventa un nuevo ideal de sí mismo relacionado con una nueva personalidad. A medida que vive en un nuevo estado del ser, ¿es posible que lo que les indique a los genes sea beneficioso y prepare el cuerpo para sentir un estado emocional elevado, antes de alcanzar la buena salud que desea?. ¿Podría hacerlo hasta el punto de que el cuerpo empiece a cambiar simplemente con los pensamientos?.

Si, es posible.”

Lo que creemos puede ayudarnos a curarnos o enfermarnos.

He conocido a personas que tras una enfermedad o un desafío vital han despertado a sus capacidades más profundas.

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¿Qué refleja tu espejo?

Lo que ves en tu espejo

Las niñas utilizan el espejo muy a menudo…de pequeñas nos maravilla, es algo mágico, nos miramos sin malicia, libres…de adolescentes lo observamos y evaluamos de acuerdo a una imagen idealizada en nuestra mente de cómo tendríamos que vernos, pasamos de admirar nuestras pestañas, nuestra melena, o la curva del cuello y al minuto siguiente nos desanimamos y frustramos sin más.

Y la sensación de que ha sido como una amiga que ha estado en todos nuestros momentos, en los de duda, en los de “disfrazarnos” según nuestra cantante favorita, las coreografías, las confesiones, las charlas.

Hay momentos en el que al mirarnos da la sensación de que miramos el mapa de un país desconocido…buscamos espinillas, inspeccionamos las patas de gallo, esta sombra que veo sobre el labio…¡¡depilación!! jajaja

En otras ocasiones utilizamos a los demás como “espejos”: padres, amistades, profesor@s, jef@s,…nos vemos reflejadas según su visión sobre nosotras mismas, aquí es donde hemos de preguntarnos si encontramos buenos espejos para reafirmarnos.

¿Nos miramos fuera de nosotras para validarnos y medir nuestra autoestima sólo a través de los ojos de los demás?.

Es bueno guiarnos por un buen espejo. El hecho de depender de la forma en que los otros nos ven se convierte en un problema. Aprender a valorarnos es el mejor remedio contra los reflejos negativos de los demás.

¿Qué ocurriría si NO existiesen los espejos? En alguna ocasión me he levantado alegre, contenta, feliz, a gusto conmigo misma. Me he vestido según la ropa que me ha apetecido, cómoda y ligera. Si sales a la calle y te miras en los escaparates, si te hacen alguna foto con el móvil, si te miras a través de otras personas…¿qué ocurre? Pues te aseguro que mi percepción ha cambiado muchas veces. ¡¡Es de locos!! Soy la misma que hace un rato y aún así me siento diferente, y muchas veces…peor.

Este texto de Marlo Morgan en su libro “Las voces del desierto” lo define muy bien…

“El hecho de no tener un espejo en todo ese tiempo pareció causar un impacto en mi conciencia. Era como caminar dentro de una cápsula con agujeros para ver. Yo siempre estaba mirando hacia fuera, a los demás, observando que relación tenían con lo que yo estaba haciendo o diciendo. Por primera vez, me parecía que llevaba una vida totalmente honesta. No vestía cierta ropa, como se esperaba de mí en el mundo de los negocios. No me maquillaba. No había fingimiento ni confrontación de egos para acaparar la atención. En el grupo no se chismorreaba y nadie intentaba superar a nadie.

Sin un espejo que me devolviera espantada a la realidad, experimentaba la sensación de sentirme hermosa. Evidentemente no lo era, pero yo me sentía hermosa. La gente de la tribu me aceptaba tal cual, me hacía partícipe, única y maravillosa. Yo estaba aprendiendo cómo se siente una persona cuando la aceptan sin condiciones.”

El reflejo del espejo se acerca a MI realidad.

 

“Los discípulos sabios actúan por imitación. Pero a menudo seguimos los pasos de las personas que tenemos más cerca en la distancia y en el tiempo, y las figuras que elegimos como modelos no siempre son las mejores ni las más nobles, sino tan sólo las que más conocemos.” dice la editora Harriet Rubin.

¡Vive la alegría, la aventura de esa mujer que ERES más allá de la imagen reflejada en el espejo!.

 

Un abrazo

Adicciones a la carta

¿Qué adicciones vives en el día a día?

Tod@s hemos escuchado hablar de las adicciones, ¿pero adict@s a qué?
Casi siempre pensamos que nos referimos a las drogas, al tabaco o al alcohol; pero hay más tipos de “enganches” de los que imaginamos.

Según Elsa Punset, hay investigaciones que aseguran que “revisar los mensajes de Twitter o de Facebook y responder a un email podría causar más adicción que el alcohol o el tabaco. La tentación de saber qué pasa a nuestro alrededor es otra necesidad atávica muy difícil de resistir”.

El Dr. Joe Dispenza en su libro “Deja de ser tu” nos habla de la adicción a “ser alguien

“Nos encanta sentir el torrente de energía generado por nuestros problemas. La mayoría nos hemos vuelto adictos a los problemas y las condiciones de nuestra vida que nos producen estrés. Tanto si es por un trabajo mal remunerado o una relación sentimental insatisfactoria, no queremos resolver nuestros problemas porque reafirman nuestra imagen de ser alguien, alimenta nuestra adicción a las emociones de baja frecuencia.

El bombardeo continuo de la publicidad nos empuja a buscar la satisfacción en cosas externas, coches, dinero, fama…pero la realidad es que sólo podremos encontrar el verdadero bienestar en nuestro interior.

Y cuando la novedad de acumular cosas nuevas pierde su encanto y ya no funciona, ¿que es lo que solemos hacer?. Buscar cosas de mayor importancia, pasar al siguiente nivel y las estrategias de evasión se convierten en adicciones.

“Si me drogo o bebo lo suficiente, esta sensación desaparecerá. Me divertiré con vídeo juegos. Comeré hasta no poder más. Me compraré un montón de cosas, porque cuando lo hago (aunque no tenga demasiado dinero) me olvido de lo vací@ que me siento”.

Sea cual sea la adicción , seguimos creyendo que algo exterior eliminará ese molesto sentimiento de vacío interior. Y como nos hace sentir bien, nos gusta. Por eso rechazamos lo que es desagradable o doloroso y buscamos lo que nos resulta agradable, cómodo o placentero.

A medida que la excitación de las drogas estimula el centro del placer del cerebro, el cuerpo se inunda de sustancias químicas como resultado de la experiencia estimulante. El problema está en que cada vez necesita una dosis mayor que la anterior.

¿Te suena alguna de estas situaciones?

  • Estados emocionales destructivos
  • Las mismas situaciones una y otra vez
  • Incapacidad para cambiar
  • Sentirse impotente para crear algo nuevo
  • Ansia profunda de ciertas respuestas emocionales
  • Voces en la cabeza que dicen: “Quiero. Dame, dame”
  • Decir que nunca harás algo otra vez y hacerlo luego, tres horas después

Los científicos han descubierto que, con el uso repetido de la misma emoción ocurre lo mismo que con el uso repetido de la heroína: los receptores opiáceos del cuerpo empiezan a esperar, e incluso anhelar, ese ‘péptido’ en particular y el cuerpo se hace adicto a esa emoción.

La cuestión es que la verdadera felicidad no tiene nada que ver con el placer porque depender de cosas tan estimulantes para sentirnos bien sólo nos aleja de la auténtica dicha.

 

Todo el mundo es adicto a algo, y todo el mundo, tiene capacidad para cambiar adicciones.

Cuanto mejor nos conozcamos y más conscientes seamos de nuestro estado de ánimo y de los efectos de nuestras conductas automáticas, más fácil nos resultará valorar la situación en la que nos encontramos, y con ello armonizar nuestras emociones, analizar de manera realista nuestras opciones y tendremos mejor criterio a la hora de elegir el camino a seguir para alcanzar la meta que nos proponemos.

Dejarnos ayudar por un grupo, o una persona que nos acompañe en el proceso, es saludable y muy positivo. Compartir experiencias, y saber que no “soy la única persona que sufre esto…”.

 

¿Conoces tus adicciones?

La Luna, sus fases, nuestros ciclos

La influencia de la Luna en nuestros ciclos

 

Es significativo reconocer en la Luna una compañera en nuestro viaje femenino a través de los ciclos de nuestro cuerpo y mente. Siempre la misma luna, siempre la misma mujer, diferentes facetas, diferentes estados emocionales para acompañar un proceso mágico.

En Reiki hay un símbolo que representa la Luna y trabaja con la conciencia energética de la misma para ayudar a recuperar el equilibrio de las energías psíquicas y emocionales.

Por influencia de la gravedad de la Luna, la marea sube y baja y no sólo afecta al mar, su influencia se extiende a toda la Tierra y a sus seres. El cuerpo humano recibe grandes influencias de ella ya que aproximadamente un 70% de nuestro cuerpo está compuesto por agua, líquido corporal que contiene los mismos constituyentes que el agua del mar.

Por esta razón, el líquido corporal también recibe las influencias de la Luna y, debido esto, sufrimos altibajos en las emociones.

La menstruación también se ve afectada por estos ciclos. Todos estos fenómenos son repetidos rítmicamente según las reglas de la naturaleza, creando un mundo armónico y manteniendo su equilibrio.

El sintonizar e ir a favor del ritmo y el flujo de la Luna, nos favorece, nos ayuda a librarnos del estrés y liberarnos de emociones bloqueadas.

La Luna

Asociada a la energía femenina, referencia a las cualidades de pasividad, receptividad, sensibilidad; es mensajera y generadora de vida por su vínculo con las aguas primordiales, las lluvias, la fertilidad y la fecundidad; transmite idea de orden, crecimiento y renovación.


Como evocación de la belleza y la luz que aparece en la oscuridad nocturna alude al conocimiento, al pensamiento que esclarece, por reflejo; es también imagen de lo inconsciente, lo instintivo, lo oculto, los sueños y el más allá.

Por su continuo aparecer y desaparecer, y sus cambios de fases es un profundo símbolo de muerte, renacimiento y transformación, así como también del tiempo que pasa, reflejado en su movimiento cíclico y constante.

 

Poema de Gioconda Belli

Si.

Es verdad que a ratos estoy triste

y salgo a los caminos,

suelta como mi pelo,

y lloro por las cosas más dulces y más tiernas

y atesoro recuerdos

brotando entre mis huesos

y soy una infinita espiral que se retuerce

entre lunas y soles,

avanzando en los días,

desenrollando el tiempo

con miedo o desparpajo,

desenvainando estrellas

para subir más alto, más arriba,

dándole caza al aire,

gozándome en el ser que me sustenta,        

en la eterna marea de flujos y reflujos

que mueve el universo

y que impulsa los giros redondos de la tierra.

 

Y tu…¿hasta que punto sientes esa conexión? 🙂

Un abrazo

El peso ideal: ¿Talla Cero?

El ‘peso’ de la industria sobre nuestro cuerpo

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Estoy orgullosa de mi cuerpo. Mi peso es algo con lo que tengo que reñir el resto de mi vida, pero por fin he aprendido a quererme tal y como soy, no como los patrones de la moda.

Mi propósito es envejecer fuerte y en forma, no delgada y desnutrida a base de complementos y vitaminas para poder aguantar todo el día…Hemos sobrevivido y luchado muchos años por no pasar hambre.

¿Qué nos hace intentar mantener, a los cuarenta años, el mismo cuerpo que cuando éramos jóvenes? ¿Es posible parar esta dimensión del tiempo? Claro que no. ¿Por qué tenemos que estar delgad@s?

En vez de pensar cómo vivir mejor, nos ofuscamos con nuestro peso.

Comer con moderación, pero con placer. En vez de quemar artificialmente las calorías, procurar transformarlas en la energía necesaria para la lucha por nuestros sueños.

Una de las cosas que veo constantemente en la tv es el lavado de cerebro para que “necesitemos” ser sexys, deseables y perfect@s…mi pregunta es ¿para quién?

Opino que nada gana una persona que se hace aplicaciones de Botox en la cara y liposucción, cuando no cuida lo que come y bebe, no hace ejercicio, no cuida el tiempo que duerme y por supuesto no dedica tiempo a su familia y a sí mism@. Así podría ser eternamente esclava de los quirófanos y los centros de belleza y jamás tendrá una salud física adecuada.

“No deberías sentirte presionada intentando estar delgada porque así lo quiere la industria de la moda, porque ellos solo quieren modelos que parezcan maniquíes. Tienes que darte cuenta de que es imposible que una mujer se vea así todos los días. Tener una “talla cero” es como un trabajo, así que no debemos intentar parecernos a ellas. No es realista ni sano.” –Rihanna-

“Las modelos, incluidos los hombres modelo, ¡están demasiado delgados!. Sí, la ropa les sienta muy bien, pero NO es lo que quieres en la vida real. ¿Por qué tenemos que estar mirándonos todo el rato al detalle? Es agotador.” – Demi Moore-

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Hablar de las dietas es de interés mundial. No todo el mundo cree en Dios, pero todo el mundo quiere adelgazar.

Jean Kilbourne comenzó en los años sesenta a investigar la conexión entre la publicidad y algunos problemas de salud, el resultado lo plasmó en un documental llamado “Killing us softly” que se puede traducir como “matándonos lentamente”. Con el trailer una ya tiene para reflexionar durante un rato:

Tú no eres tu imagen, tu imagen es una parte de ti, eso es todo. Así que te invito a cultivar tu interior y amarte siempre, ya que cada instante de tu vida tiene su propia belleza.

Un abrazo

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¿Ser perfecta o ser real?

¿Piensas que existe la mujer perfecta? He mirado en Google y hay unas quinientas mil entradas sobre este tema, incluida una telenovela…

Sin embargo para nosotras la mujer perfecta se traduce en superwoman: perfecta madre, perfecta amiga, perfecta esposa, perfecta profesional…

Estamos bombardeadas de “perfección”. Cuando mi hija ve esta foto en una revista, me la enseña y me dice… “para ti, que seguro que te gusta..” jajajaja…¡cómo me conoce ya!

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La actriz Michelle Jener , en su cuenta de Instagram:

“Mujer. Imperfecta” (así comienza…en la que expone las diferencias entre mujeres y hombres a la hora de prepararse para una fiesta).“Toca hacer fotos… ¡Hay que prepararse! Depílate. Eres imperfecta. Todos esos pelos no deberían estar allí. En la cabeza sí, nunca tendrás suficiente. Hoy tocan fotos. Tu compañero está listo en dos minutos. Él es un hombre, no necesita todo eso, es guapo tal y como es. ¿Tú? Puede que en hora y media estés presentable. Ya sabes, eres mujer, imperfecta. Tapa la ojera, unifica la piel, oculta ese vergonzoso grano, ¡ay esa arruga!, pinta la ceja, pon más pestañas en las pestañas, rízalas con un instrumento de tortura, más eye-liner para marcar el ojo, colorete, boca perfecta, iluminador en las zonas estratégicas, rímel como si no hubiera un mañana. El pelo, tan lacio y tan sin gracia… Más volumen, más bucles, más extensiones, más, más. Ahora sí, ya te ves un poco mejor. Porque lo necesitas, porque lo quieres. Porque te sientes imperfecta”, continúa el reclamo.

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La mujer y su cuerpo

¿Te sientes a gusto en tu cuerpo?

Si la respuesta es afirmativa te felicito efusivamente, porque creo que sólo una de cada diez mujeres puede afirmarlo.

Cine, televisión, internet, revistas, estamos acosadas por la perfección de un cuerpo bonito, una piel espléndida y lisa, un pelo sedoso y brillante…y si no lo tienes…¡lo cambias! Ya está…

Una buena acción a tomar sería aprender a aceptarnos. Tal y como nos dice Chérie Carter Scott “Tu cuerpo te pertenecerá mientras vivas. Lo ames o lo odies, lo aceptes o lo rechaces, será el único que tendrás en esta vida.” Te imaginas un día en la playa sin pensar en cómo nos queda el bañador o biquini? ¿No suena, realmente liberador?

Florence Falk explica un párrafo esta forma de entenderlo:

“La tendencia entre las niñas a compararse con modelos se incrementa con la edad. ¿Cómo puede una simple mujer mortal sentirse bien consigo misma cuando es bombardeada con estrellas y modelos cuyas imperfecciones físicas han sido eliminadas con el ordenador?

Jane Kilbourne, sobre su hija: “Justo cuando entra en la feminidad, ansiosa de extender sus alas, la cultura actúa para que ella se ajuste a un molde”.

despertar

Claro…porque la juventud eterna está en auge actualmente: mientras estoy escribiendo este texto, mi hija ve en Youtube algún video que le interesa, de repente aparece un anuncio de crema hidratante con el mensaje final :“Tu piel no tiene por que revelar tu edad”.

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