Fábula de la luciérnaga y el sapo

LA ENVIDIA

Fábula sobre cómo hay personas que no soportan el brillo de otras y la envidia que esto les provoca. Si te sientes así, deja de fijarte en las virtudes de los demás y fíjate en las tuyas. Pregúntate: «¿Qué tengo yo que querrían los demás?».

“En el silencio de la noche oscura

sale de la espesura

incauta la luciérnaga modesta,

y su templado brillo

luce en la oscuridad el gusanillo.

Un sapo vil, a quien la luz enoja,

tiro traidor le asesta,

y de su boca inmunda

la saliva mortífera le arroja.

La luciérnaga dijo moribunda:

¿Qué te hice yo para que así atentaras

a mi vida inocente?

Y el monstruo respondió: Bicho imprudente,

siempre las distinciones valen caras:

no te escupiera yo si no brillaras.”

-Juan Eugenio Hartzenbusch-

Hay personas que no dejan brillar su luz por miedo a que aparezca “un sapo” y “se las coma”; esconden su valía por temor a las envidias ajenas. Estoy convencida de que no mostrar nuestros talentos por el temor de la envidia ajena no favorece a nadie, y mucho menos a nosotr@s mism@s.

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En su toma de posesión el 10 de mayo 1994 como presidente electo de su país, Nelson Mandela citó un poema de Marianne Williamson, del cual os indico el fragmento más significativo para mí:

‘Nuestro temor más profundo no es que somos meramente idóne@s.

Nuestro temor más profundo es que tenemos poder más allá de toda medida.

Es nuestra luz no nuestras tinieblas, la que nos atemoriza.

Nos preguntamos ¿quién soy para ser brillante, maravillos@, talentos@ y fabulos@?.

En realidad ¿quién eres para NO serlo?

Si te infravaloras de nada le sirve al mundo.

No hay nada iluminador en encogerte para que las otras personas a tu alrededor no se sientan inseguras.(…)

Y cuando permitimos que nuestra propia luz brille, inconscientemente le damos permiso a otras personas para que hagan lo mismo.

A medida que nos liberamos de nuestro propio temor, nuestra presencia automáticamente libera a los demás”.

Habla de autoestima, de no tener envidia, de la falsa modestia, de no avergonzarse de lo que un@ hace bien y mostrarlo al mundo para servir de inspiración… o, al menos, así lo siento yo. De cualquier forma, lo importante es que busquemos “aquello” que nos hace brillar con luz propia, lo disfrutemos y permitamos que los demás también lo hagan…compartamos nuestra luz. 🙂

fémina_firma

2 comentarios en “Fábula de la luciérnaga y el sapo

  1. Muy bonito el poema.
    Aunque en la vida tod@s pasamos por momentos complicados, donde la autoestima puede brillar por su ausencia, vale la pena olvidarse de complejos, problemas y centrarnos en demostrar nuestra valía ; comenzar asi a brillar de nuevo, aunque solo salga un puntito de luz al principio ?

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    1. ¡Buenas Lucy!
      Si…saber que todos tenemos una luz interior y que mostrarla es valioso…¡que gran hallazgo!
      Estoy de acuerdo contigo, es un precioso poema… ha sido muy revelador para mi.
      ¡Gracias por compartir tu mensaje! 🙂

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