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Hoja de ruta para guiarnos en el camino

Cuentos en nuestra vida

Más cuentos por favor…

Me encantan los cuentos, imagino a nuestros antepasados contando historias, interpretando, recreando situaciones diarias en mundos imaginarios. Todo un arte.

Leer gratuitamente, sin meta, es un pasatiempo poco interesante. De cualquier lectura podemos extraer un aprendizaje, una reflexión por pequeña que sea.

Como dice Julio Cortázar : “Sólo con imágenes se puede trasmitir esa alquimia secreta que explica la profunda resonancia que un gran cuento tiene entre nosotros, y que explica también por qué hay muchos cuentos verdaderamente grandes”.

Bajo mi criterio, un buen cuento puede hacer que una vivencia cotidiana, una anécdota simple, conmueva al lector hasta el punto de que le surgen ideas, sentimientos ocultos en la memoria y sin ser consciente de ello.

¿Por qué algunos perduran en nuestra memoria?

Según Cortázar, si pensamos en los cuentos que no hemos podido olvidar, nos daremos cuenta de que todos ellos tienen la misma característica: la persona cuentista que en un determinado momento elige un tema y hace con él un cuento con una fabulosa apertura de lo pequeño hacia lo grande, de lo individual a la esencia de la condición humana, está creando algo perdurable; como la semilla donde está durmiendo el árbol gigantesco. Ese árbol crecerá en nosotros, dará su sombra en nuestra memoria.

“Todos los cuentos tienen un potencial terapéutico o sanador…Pueden ofrecer esperanza y dar valor para afrontar las pruebas de la vida y ayudar a la persona que escucha la forma para seguir adelante. El mundo imaginativo y espiritual puede ser tan real como el físico y cotidiano”. -Susan Perrow-

 

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Película “Nadie quiere la noche”

Película “Nadie quiere la noche” dirigida por Isabel Coixet

‘Nadie quiere la noche’ es la historia de una mujer Josephine Peary (Juliette Binoche) que quiere reunirse con su marido, el explorador Robert Peary, y compartir con él el instante de gloria de descubrir el Polo Norte. La película narra el viaje temerario y épico de esta mujer en el 1908, por el más inhóspito de los lugares del mundo, sus aventuras y su encuentro con una mujer innuit Allaka (Rinko Kikuchi) que resulta ser la amante de su marido.

Esto va a cambiar sus rígidas  ideas sobre el mundo y su vida, para siempre. Es una historia de aventuras, de descubrimiento, de dolor, de supervivencia y, por encima de todo, una maravillosa historia de amor. Un drama entre dos mujeres en un entorno tan pequeño como es una cabaña y un iglú en medio del polar.

Josephine de Nueva York, sofisticada y tenaz.  Allaka, inuit (esquimal) apegada a su mundo natural, prosaica y adaptable al paisaje.

Estas son las definiciones que más se adaptan a lo que me ha gustado de la película:

“En Nadie quiere la noche podemos ver paso a paso el desprendimiento de una cultura que amordaza a una mujer “civilizada” y la ata, a un momento íntimo entre dos formas de ser, del encontronazo de esos dos mundos tan diferentes, de ese canto a la naturaleza y a liberación, en un claustrofóbico iglú durante 18 semanas en las cuales las protagonistas desnudan su alma.”

“La última película de Isabel Coixet es más un viaje personal e introspectivo, sobre la supervivencia y las formas más puras del ser humano. Un retrato de amistad y amor casi por necesidad entre dos mujeres.”

Ya en el comienzo la primera frase me gusta y me prevé de que algo importante va a suceder y me va a hacer reflexionar:

“Ocurrió hace mucho tiempo, a veces no parece real. He vuelto a la comodidad. Arañas y copas de cristal, calor, comida, un hogar. Sin embargo, a veces, algunas mañanas, me despierto al alba, con el frío de la noche polar penetrándome el cuerpo. Nada, ni siquiera el sol consigue calentarme.”

Mientras esperan a que vuelva Peary en un campamento en pleno invierno ártico ellas dos solas, la chica inuit la salva de morir en el hielo, incluso en ese momento en que ella ha visto su vida peligrar, no ha agradecido a la chica inuit su entrega, cuidado y respeto, pretende agradecerle con una cena donde le intenta enseñar modales de la “civilización”.

Josephine vestida para la ocasión y donde le intenta hacer entender que Peary es SU hombre, y que él pertenece a su mundo. Allaka le explica que allí Peary ha estado con ella y convivido con ella, que el mundo es muy grande y que cada alma es un mundo; que el mundo es así: personas que ayudan a personas cuando se necesitan.

Ella quizás no entienda sus palabras, pero ve a través de sus ojos las emociones, y el enfado en ellos “como la noche”. Personas que no entienden el mundo, que sólo entienden personas.

Allaka es consciente de que la espera, en esas condiciones y en el invierno polar hay una gran probabilidad de que mueran solas. Algo que Josephine sólo aprecia cuando ya es tarde

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Fábula de Leonardo Da Vinci

 Una fantástica fábula sobre el respeto.

De todas las facetas del genio Leonardo Da Vinci, la de escritor de Fábulas no es muy conocida. En las que se refleja su amor por la naturaleza y sus increíbles dotes de observación.

Así, a través de la naturaleza, los animales, las plantas, los ríos o los fenómenos naturales, Da Vinci enseña a vivir en armonía con el entorno natural y nos indica un camino a seguir.

Esta que transcribo ha sido traducida por María Teresa León y Rafael Alberti.

Fábula “El águila y el búho”

Un águila, cierto día, mirando hacia abajo desde su altísimo nido, vio un búho.

– Qué gracioso animal! – dijo para sí -. Ciertamente no debe ser un pájaro.

Picada por la curiosidad, abrió sus grandes alas y describiendo un amplio círculo comenzó a descender.

Cuando estuvo cerca del búho le preguntó:

– Quién eres? ¿Cómo te llamas?

*Soy el búho – contestó temblando el pobre pájaro, tratando de esconderse detrás de una rama.

¡Ja! ¡ja! ¡Qué ridículo eres! – rió el águila dando vueltas alrededor del árbol -. Eres todo ojos y plumas.

Vamos a ver – siguió, posándose sobre la rama -, veamos de cerca cómo estás hecho. Déjame oír mejor tu voz. Si es tan bella como tu cara, habrá que taparse los oídos.

 El águila, mientras tanto, ayudándose de las alas, trataba de abrirse camino entre las ramas para acercarse al búho.

Pero entre las ramas del árbol un campesino había dispuesto unas varas enligadas y esparcido abundante liga en las ramas más gruesas.

El águila se encontró de improviso con las alas pegadas al árbol y cuanto más forcejeaba por librarse, más se le pegaban todas sus plumas.

El búho dijo:

Águila, dentro de poco vendrá el campesino, te agarrará y te encerrará en una jaula. O puede que te mate para vengar los corderos que tú te has comido. Tú que vives siempre en el cielo, libre de peligros, ¿qué necesidad tenías de bajar tanto para reírte de mí?

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Respetar y valorar.

Hay seres que se creen superiores a los demás y centrados en su intención de asustar con ese poder, no se dan cuenta que hay otros superiores a ellos.

Un abrazo

Un poema y una falsa carta de despedida.

Hay textos y escritos, que sin saber por qué se hacen “virales” en este mundo de las redes sociales. Y “La marioneta”, del mexicano Johnny Welch, es uno de ellos.

Este poema fue erróneamente atribuido a Gabriel García Márquez, y por ello ha dado la vuelta al mundo. En realidad nadie sabe cómo ni cuándo empezó a decirse que el poema lo había escrito el premio nobel colombiano.

El periódico más importante de Perú, La República, saca un encabezado diciendo que el poema La Marioneta es la obra póstuma de García Márquez y que se lo está dejando a sus amigos en el momento en que está tratándose de cáncer en un hospital en Los Angeles.

Esto llevó a que García Márquez convocara a una rueda de prensa para aclarar el tema.

“Dijo: Señores, yo quiero decirles que estoy vivo y que lo único que me podría matar es que digan que yo escribí algo tan cursi“.

En junio del año 2001 Johnny Welch recibió en su casa a Gabriel García Márquez para conversar acerca del famoso poema que los había unido.

Y el final de la charla es digno de un relato del mismo García Márquez.

“…Hasta que llegó un momento en que le dije: ‘Maestro, el hecho de que usted esté aquí frente a mí no puede ser una casualidad, son muchas casualidades’. Y me contestó: ‘No Johnny, esto no es una casualidad, esta es una historia que tenía que ser'”.

Originario de la ciudad de México, Johnny Welch, se define como “integrante del show business”. Con un ingenio particular ha escrito guiones para televisión, comerciales y divertidas rutinas para sus espectáculos en vivo.

Es licenciado en Derecho, también escritor, cómico… y ventrílocuo. Ha dado vida a más de veinte personajes que se presentan en sus actuaciones de forma alternativa, uno de estos personajes es Don Mofles, personaje bromista y divertido.

Cuando le preguntaron por qué escribió el famoso poema : “Sentí la necesidad de transmitirle al público algo serio, del alma, del corazón, así que un día decidí escribirlo. Y escribí La Marioneta”.

 Poema “La Marioneta”

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso pero, en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía mientras los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate…

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto no solamente mi cuerpo sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón…

Escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que ofrecería a la luna.

Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos…

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida…

No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.

Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero dejaría que el solo aprendiese a volar.

A los viejos, a mis viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez sino con el olvido.

Tantas cosas les he aprendido a ustedes los hombres…

He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su puño por vez primera el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.

He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho de mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente de mucho no habrán de servir porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo…

Del libro “Lo que me ha enseñado la vida”

En este video de YouTube puedes ver a la famosa marioneta narrando el poema.

 https://youtu.be/jetlsd-ovC8

 

Una tierna poesía que nos ayuda a valorar el tesoro que poseemos los que gozamos de salud y estamos llenos de vida.

 

Un abrazo

¿Hay medicina para el estrés?

¿Has revisado tu nivel de estrés?

Vivimos en una sociedad estresada. No hay un solo momento del día en que la palabra estrés no aparezca en alguna conversación, artículo del periódico, noticias, o medicamento que dice controlarlo.

¿Pero realmente que es el estrés?

El Dr Joe Dispenza habla de ello en su libro “Deja de ser tú”

“Cada vez que alteramos el equilibrio químico del cuerpo, se produce lo que llamamos “estrés”. La respuesta de estrés es la manera innata del cuerpo de responder a lo que le hace perder el equilibrio y a lo que hace para recuperarlo.

Los seres humanos, a diferencia de los animales, activamos la respuesta de lucha o huida con un simple pensamiento. Podemos activarlo sólo anticipando alguna situación y lo peor es que podemos también activarlo al recordar un episodio infeliz de nuestro pasado.

Ningún ser puede evitar las consecuencias de vivir una situación de emergencia prolongada. Cuando activamos la respuesta de estrés y no podemos desactivarla, el cuerpo acaba fallando”.

Si gastamos toda nuestra energía en los problemas del día a día, y nos olvidamos de mantener la suficiente para nuestro interior, el sistema inmunológico no tiene capacidad para crecer y regenerarse. Y así acabamos enfermando.

Generalmente donde más se viven situaciones de estrés suele ser en el puesto de trabajo. Y en la mayoría de las ocasiones es cuando pensamos que no podemos cumplir con las expectativas de nuestros superiores.

Lo que sientes está en función de cómo piensas, lo que contemplas y cómo se formula tu discurso interior.

Piensa en esto: Que alguien lleve los atributos del poder no significa que posea autoridad, aunque inspire temor a los demás; tu superior sólo controla el trabajo que estás haciendo, no te controla a ti.

En ocasiones he escuchado que descargar la rabia libera el estrés, pero opino al igual que Elsa Punset (Una mochila para el Universo) :

“No podemos librarnos del estrés maltratando cojines o chillando. Cuando haces esto se llama catarsis, intentas soltar toda la frustración que encierras dentro como si fueses un volcán. De entrada te sentirás mejor, pero también estarás consolidando en cuerpo y mente los sentimientos negativos, con su carga química que te estresaron al principio.

La catarsis por sí sola no te ayudará a salir del bucle de las emociones negativas porque éstas se retroalimentan a sí mismas”.

Si no sabes gestionar el estrés, lo padecerás cuando no te hace falta.

Te voy a dar unas sugerencias para ocasiones en las que te parezca que pierdes el control:

Libera estrés con humor.

Cuando dudes, en vez de intentar demostrar que eres mejor de lo que crees, simplemente ríete; de tus preocupaciones; de tus inseguridades. Tómate con humor tu angustia. Al principio es difícil, pero poco a poco te acostumbrarás. Tienes que creer.

Concéntrate.

Si no encuentras nada en que centrar tu interés, concéntrate en la respiración. Escucha los latidos de tu corazón, sigue los pensamientos que no eres capaz de controlar, resiste las ganas de levantarte inmediatamente y hacer algo “útil”. Quédate sentad@ algunos minutos todos los días sin hacer nada, aprovecha lo máximo que puedas.

En mi caso la meditación, practicar yoga, sesiones de Reiki, salir a pasear. Técnicas que me ayudan a apaciguar mi mente y con ello estar preparada para manejar situaciones que a veces me sobrepasan.

 

Y a ti, ¿qué te funciona para liberarte del estrés?

Un abrazo

Una dulce tentación en el cine

Una delicada y dulce introspección cinematográfica

Hay películas que promueven la empatía, la unión, el silencio, la escucha, el cuidado del otro. Una de ellas para mí ha sido “Una pastelería en Tokio” de la Directora: Naomi Kawase.

Les recomiendo que se dejen llevar, decía el director en la presentación de su film, imaginen que asisten por primera vez a una proyección cinematográfica”

Fue una práctica a la que no estaba acostumbrada, y, comprendí que la película puede ser un ejercicio terapéutico, como si estuviese observando mi alma. ¡Que gran experiencia!

La hipnosis del cine para viajar a otra parte. Una forma de hipnosis que nos hace bien. Una práctica de meditación para despertar del letargo en el que habitualmente, estamos sumid@s.

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Una pastelería en Tokio

Basado en el libro de Durian Sukegawa que lleva el mismo nombre, Una pastelería en Tokio cuenta la historia de Sentaro, un hombre que dirige una pequeña panadería en la que se sirven dorayakis, unos pasteles dulces rellenos de “anko” (pasta de judías rojas). Cuando una anciana llamada Tokue se ofrece a ayudarle a preparar el anko, Sentaro acaba aceptando a regañadientes. Sin embargo, pronto descubre que sus manos son capaces de crear magia. Ella tiene el secreto para preparar ese exquisito relleno y la pequeña tienda se convierte en un punto de apoyo para los protagonistas.

Es una película en la que pasan pocas cosas. Es pequeña, humilde y lenta. Habla de la enfermedad, la soledad y los prejuicios. Donde tres personajes con tres heridas diferentes, se encuentran y se reconfortan, bajo el aroma de los dorayakis.

Las frases que más me inspiraron:

“Escuchaba la historia de las judías, me imaginaba como la brisa mecía sus tallos. Se pueden escuchar sus historias, como la del sol y la del viento”.

“Intentamos llevar una vida intachable, pero a veces estamos sometid@s a la incomprensión del mundo. Y hay ocasiones en que tenemos que usar nuestro ingenio”.

“Estoy segura de que algún día, tendrá una idea digna de usted, y creará un dorayaki a su medida. Confíe en sí mismo y siga su propio camino”.

“La velocidad de los rumores da miedo”.

“La primera vez que le vi, me fije en su cara, sus ojos parecían muy tristes, esa mirada suya me hizo querer preguntarle “¿Qué es lo que le hace sufrir tanto?”Porque yo solía tener esa misma mirada. Cuando creía que jamás encontraría mi salida”.

“Ese día la luna llena me susurraba “Quería que me vieras, por eso estaba brillando”

“¿Sabes? Hemos nacido en este mundo, para verlo, escucharlo y sentirlo. En cada uno de nosotros hay una vida que tiene significado”.

 

Y tu, ¿tienes alguna película que te inspire? 🙂

 

Un abrazo

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La Fuente de la Vida

¿Cuál es tu visión de la vida?

A la entrada de un pueblo de algún lugar de Oriente había una magnífica fuente donde, a menudo, iba a sentarse un gran sabio, porque allí, observando a los habitantes del pueblo, encontraba brotes de inspiración.

Un día, mientras estaba allí sentado, vio llegar a un europeo que buscaba alguna indicación.

El hombre le preguntó al sabio:

-¿Cómo es la gente de este pueblo?

El sabio le respondió con otra pregunta:

*¿Cómo es la gente de donde vienes?

-Es amable y buena, y me dio mucha pena dejarla….

Y el sabio le respondió:

*Aquí son iguales.

Un poco más tarde, otro viajero le hizo la misma pregunta:

-¿Cómo es la gente de este pueblo?

El sabio le respondió igual que antes:

*¿Cómo es la gente de donde vienes?

-Ah! es mala y deshonesta, no me dio ninguna pena dejarla

Y el sabio le respondió:

*Aquí son iguales.

Una tercera persona que había presenciado las dos escenas le preguntó al sabio:

-¿Cómo puedes dar una respuesta distinta a dos personas que te han preguntado lo mismo?

Y el sabio le respondió:

*Verás, hij@, dondequiera que vaya, el hombre siempre lleva consigo su propia visión del mundo

(Fábula leída en “Déjame que te cuente” de Jorge Bucay)

De este modo, si creo que no vale la pena vivir la vida, siempre me encontraré con circunstancias que vienen a confirmar mis creencias. Y  si, por el contrario, creo que la vida es algo formidable, entonces mi existencia estará llena de felices encuentros y me confirmará que lo que llevo en el interior se refleja en el exterior.

 ¿Y tu visión cuál es?

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Mi visión del Reiki

¿Qué es Reiki?

El Reiki es una técnica de transferencia de energía curativa, restablece la libre circulación de energía en el conjunto del organismo, y deshace los ‘nudos’ que impiden la propagación de esta fuerza vital a todos los órganos vitales. Es una energía que le devuelve al paciente la salud física, mental y emocional.

La palabra Rei (universal, sin límites); Ki (energía vital), es japonesa, así como esta técnica. Pero la práctica de transferencia de energía para la sanación viene de tiempos muy remotos.

Con las iniciaciones de Reiki, al estudiante se le capacita para canalizar la energía Universal, abriendo los canales y centros energéticos, llamados chakras.

Mis experiencias personales con la medicina tradicional, me llevaron a indagar sobre otras formas alternativas de enfocar las enfermedades.

La enfermedad es un síntoma, una onda de choque, un aviso que nos permite tomar conciencia de que es urgente intervenir y cambiar algo en nuestra vida.

En sintonía con la idea que tiene Marlo Morgan en su libro “Las Voces del Desierto”:

“Nunca me había gustado la idea de que la curación de un enfermo dependa de los médicos o de sus trucos. Había aprendido que la curación tiene una única fuente. Los médicos ayudan al cuerpo eliminando partículas extrañas, inyectando sustancias químicas o devolviendo huesos a su sitio, pero eso NO significa que el cuerpo vaya a curarse. De hecho, estoy convencida de que jamás ningún médico en ningún lugar y en ninguna época de la historia ha curado a nadie. Cada persona lleva la curación en su interior. Los médicos son como mucho unas personas que han reconocido en sí mismas un talento individual, lo han desarrollado y tienen el privilegio de servir a la comunidad haciendo lo que mejor se les da y más les gusta.”

Me gustan los mundos sutiles y descubrí el Reiki. Lo que me llevó a decidirme a formarme en este tipo de terapia es:

– Permite equilibrar la desarmonía existente entre el cuerpo y la mente a la vez que desarrolla el crecimiento espiritual. La práctica más conocida de Reiki es la imposición de manos.

– Es independiente de la evolución espiritual de la persona que lo recibe y debido a que es siempre positivo y no puede usarse de forma inadecuada, es una de las mejores formas para ayudar al ser humano.

– Aunque tenga una naturaleza espiritual, no es una religión porque no transmite ningún dogma ni principio religioso, y nadie tiene la necesidad de creer para beneficiarse inmediatamente de su eficacia.

-La transmisión del Reiki no tiene efectos secundarios, porque sólo difunde lo que al paciente le falta, y, tanto el paciente como el practicante salen enriquecidos después de una sesión de tratamiento.

-Es un complemento ideal para todo tipo de terapias. Enriquece y refuerza los principios activos de la terapia aplicada, limitando mucho los efectos secundarios.

-Además de tratar los síntomas de un cuerpo enfermo, se remonta a los orígenes, las causas probables que provocaron la enfermedad, el desequilibrio en el cuerpo.

Todos tenemos la energía Reiki, por lo que tod@s la podemos utilizar para ayudarnos a nosotr@s mism@s y a l@s demás.

“Cuando un@ recibe ayuda, la reciben tod@s”

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