Archivos de la categoría Guia emocional

Guia para entender nuestras propias emociones

Símbolos del cuerpo: ombligo y matriz

¿Creemos que somos el ombligo del mundo?

Hay momentos en la sociedad que las personas no están satisfechas y buscan nuevo significado para sus vidas, ya no creen que la vida depende de su forma de vivir, ni están contentos con su propia introspección, buscan más allá…Empiezan a surgir nuevos valores.

Para que estos valores se instalen, toda la raza empieza a entrar en contacto con los símbolos, el lenguaje cifrado con el que las generaciones actuales se comunican con el conocimiento ancestral.

Uno de estos símbolos es el ombligo.

Desde épocas inmemoriales el ombligo, por su localización en el cuerpo humano, se ha vuelto símbolo del centro: de cualquier centro, terrestre, celeste o imaginario.

El ombligo-centro es concepto físico y místico que ha preocupado a la Humanidad desde sus inicios; como primer símbolo importante es que vincula al feto con la madre, y a través del cual este recibe los alimentos.

Los yoguis lo consideran como uno de los chakras, puntos sagrados del cuerpo humano.

Las tribus más primitivas solían poner monumentos en el lugar en el que creían que se encontraba el ombligo del planeta.

En la antigua Mesopotamia se creía que el hombre fue creado en el “ombligo de la tierra”.

Entre los pilares o piedras más famosas que representaban el ombligo de la tierra está el Omphalos, símbolo de Apolo, que se encontraba en el templo de dicho dios en Delfos, y en donde muchas veces éste era representado sobre la piedra.

La representación china que identifica el centro con “el no ser de la nada mística”, según palabras de Cirlot, consiste en un disco de jade, llamado Bi, con un agujero central. Clara, siempre y abstracta alusión al centro-ombligo.

Su expresión gráfica en el Mándala, representación de la idea de centro en expansión. La traducción de mándala es “círculo”, su finalidad, coincidencia perfecta con el ombligo, es el de servir de instrumento –“yantra” – de contemplación y concentración.

“…El símbolo es un objeto del mundo conocido, sugiriendo algo que es desconocido; es lo conocido expresando la vida y el sentido de lo inexpresable…

“El Hombre y sus Símbolos” – C.G. Jung

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¿Ayudar a la enfermedad?

Enfermedad y un enfoque diferente

Considero que nuestro cuerpo es terriblemente honesto con nosotr@s, y no se escabulle de ningún problema importante que le afecte ya sea emocional, físico o de relación, y lo transforma en enfermedad.

Con describir lo que nos pasa no es suficiente, debemos conocer los motivos por los que nos ocurren las cosas y, sobre todo, crear las hojas de ruta adecuadas para resolver el problema. En caso contrario, podemos hablar mucho, pero no decir nada…

Lo que creemos puede ayudarnos a curarnos o enfermarnos.

Así yo me pregunto…Si nuestros pensamientos nos hacen enfermar, ¿pueden también curarnos?

El Dr. Joe Dispenza nos habla de ello en su libro “Deja de ser tu”

“Pongamos que una persona está resentida por algunas experiencias vividas en un corto espacio de tiempo. Sus reacciones inconscientes a estas vivencias hacen que se aferre a su amargura. Y las sustancias químicas correspondientes a esta emoción inundan entonces las células de su cuerpo.

En realidad, esta persona ha memorizado la emoción tan bien que ahora el cuerpo conoce el resentimiento mejor que la mente consciente, porque el ciclo de pensar y sentir, y sentir y pensar, se ha estado dando durante años.

Pongamos que empieza a pensar y sentir de una nueva forma, hasta tal punto que se inventa un nuevo ideal de sí mismo relacionado con una nueva personalidad. A medida que vive en un nuevo estado del ser, ¿es posible que lo que les indique a los genes sea beneficioso y prepare el cuerpo para sentir un estado emocional elevado, antes de alcanzar la buena salud que desea?. ¿Podría hacerlo hasta el punto de que el cuerpo empiece a cambiar simplemente con los pensamientos?.

Si, es posible.”

Lo que creemos puede ayudarnos a curarnos o enfermarnos.

He conocido a personas que tras una enfermedad o un desafío vital han despertado a sus capacidades más profundas.

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No tengo amistades

¿Problemas para hacer o mantener amistades?

Un día me comentó una enfermera que muchas personas acuden al médico para que alguien que los escuche, para hablar, para sincerarse.

¿Hay personas sin amistades?

Para la mayoría de las personas no es agradable ni se siente feliz estando sol@, y puede llegar a deprimirse, en ese momento pueden cometer el error de rodearse de personas que les aportan ruido y poco más, y confunden estas relaciones con la amistad.

Si te sientes mal sol@, llama a algún pariente o amig@. Concéntrate en actividades productivas. Cuenta a todas las personas que te quieren, reconoce lo que a tu alrededor se abre con brillo y con vida.

Sal y busca gente, amplía tu vida, tu círculo, tu mente. Los límites no sólo mantienen fuera a los demás; también te encierran dentro.

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Cuentos en nuestra vida

Más cuentos por favor…

Me encantan los cuentos, imagino a nuestros antepasados contando historias, interpretando, recreando situaciones diarias en mundos imaginarios. Todo un arte.

Leer gratuitamente, sin meta, es un pasatiempo poco interesante. De cualquier lectura podemos extraer un aprendizaje, una reflexión por pequeña que sea.

Como dice Julio Cortázar : “Sólo con imágenes se puede trasmitir esa alquimia secreta que explica la profunda resonancia que un gran cuento tiene entre nosotros, y que explica también por qué hay muchos cuentos verdaderamente grandes”.

Bajo mi criterio, un buen cuento puede hacer que una vivencia cotidiana, una anécdota simple, conmueva al lector hasta el punto de que le surgen ideas, sentimientos ocultos en la memoria y sin ser consciente de ello.

¿Por qué algunos perduran en nuestra memoria?

Según Cortázar, si pensamos en los cuentos que no hemos podido olvidar, nos daremos cuenta de que todos ellos tienen la misma característica: la persona cuentista que en un determinado momento elige un tema y hace con él un cuento con una fabulosa apertura de lo pequeño hacia lo grande, de lo individual a la esencia de la condición humana, está creando algo perdurable; como la semilla donde está durmiendo el árbol gigantesco. Ese árbol crecerá en nosotros, dará su sombra en nuestra memoria.

“Todos los cuentos tienen un potencial terapéutico o sanador…Pueden ofrecer esperanza y dar valor para afrontar las pruebas de la vida y ayudar a la persona que escucha la forma para seguir adelante. El mundo imaginativo y espiritual puede ser tan real como el físico y cotidiano”. -Susan Perrow-

 

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Pobreza…¿Sentimiento o estado?

Pobreza: una palabra que tiene diferentes interpretaciones.

Tras leer la frase de William J.H.Boetcker, me puse a reflexionar sobre la diferencia en lo que ocurre a nivel real y lo que ocurre en nuestro interior.

En este caso evidentemente, habla de dinero. Tan importante en nuestras vidas y al que en muchas ocasiones le otorgamos un valor vital superior al real.

Mucha gente cree que no hay relación entre sus creencias y el dinero, sin embargo si que la hay; ya que en ocasiones esas creencias chocan frontalmente con sus deseos.

Quieren prosperar económicamente, y a la vez se sienten incómodos si hablan de dinero  y reprochan a aquellas que YA han conseguido el éxito económico. Esta incoherencia impedirá que los deseos de tener éxito económico se hagan realidad, ya que no se puede conseguir aquello que constantemente se critica y se le pone energía negativa.

Siempre es buen momento para romper los tabús sociales y empezar a perder el miedo a hablar de dinero. Podemos comenzar en nuestro entorno más cercano, nuestra casa, hijos, padres.

“La sociedad abierta es aquella en la que los hombres han aprendido a ser en cierta medida críticos de los tabús, y basar las decisiones sobre la autoridad de su propia inteligencia”. –Karl Popper- Filósofo

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Los sueños y su realidad

Los sueños son la sombra de la realidad.

Tod@s soñamos, aunque en muchas ocasiones no lo recordemos. Lo que pasa en nuestra vida diaria se refleja en el mundo de los sueños. Y muchas respuestas las podríamos encontrar en ese mundo.

“La tribu utiliza a los evocadores de los sueños para pedirles consejo en cualquier situación. Creen que pueden hallar la respuesta en un sueño si necesitan ayuda para comprender un relación, una cuestión de salud o el propósito de una experiencia determinada. Ellos tienen conciencia de los sueños estando despiertos. Sin usar drogas para controlar la mente, utilizando tan sólo técnicas de respiración y concentración, son capaces de actuar conscientemente en el mundo de los sueños.

Girar sobre uno mismo da un gran resultado. Plantas con firmeza la pregunta en tu mente y la formulas una y otra vez mientras das vueltas. El giro más efectivo, según su explicación, es un ejercicio que aumenta los vórtices de energía en siete puntos clave del cuerpo y consiste en girar siempre hacia la derecha con los brazos extendidos a los lados.”

Marlo Morgan “Las voces del desierto”

Casi todo el mundo vive en sus sueños, pero no los convierten en realidad.

He leído que mi realidad es el resultado de mis limitaciones, así que me pregunto ¿estoy dispuesta a rebasarlas y soñar?

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Película “Nadie quiere la noche”

Película “Nadie quiere la noche” dirigida por Isabel Coixet

‘Nadie quiere la noche’ es la historia de una mujer Josephine Peary (Juliette Binoche) que quiere reunirse con su marido, el explorador Robert Peary, y compartir con él el instante de gloria de descubrir el Polo Norte. La película narra el viaje temerario y épico de esta mujer en el 1908, por el más inhóspito de los lugares del mundo, sus aventuras y su encuentro con una mujer innuit Allaka (Rinko Kikuchi) que resulta ser la amante de su marido.

Esto va a cambiar sus rígidas  ideas sobre el mundo y su vida, para siempre. Es una historia de aventuras, de descubrimiento, de dolor, de supervivencia y, por encima de todo, una maravillosa historia de amor. Un drama entre dos mujeres en un entorno tan pequeño como es una cabaña y un iglú en medio del polar.

Josephine de Nueva York, sofisticada y tenaz.  Allaka, inuit (esquimal) apegada a su mundo natural, prosaica y adaptable al paisaje.

Estas son las definiciones que más se adaptan a lo que me ha gustado de la película:

“En Nadie quiere la noche podemos ver paso a paso el desprendimiento de una cultura que amordaza a una mujer “civilizada” y la ata, a un momento íntimo entre dos formas de ser, del encontronazo de esos dos mundos tan diferentes, de ese canto a la naturaleza y a liberación, en un claustrofóbico iglú durante 18 semanas en las cuales las protagonistas desnudan su alma.”

“La última película de Isabel Coixet es más un viaje personal e introspectivo, sobre la supervivencia y las formas más puras del ser humano. Un retrato de amistad y amor casi por necesidad entre dos mujeres.”

Ya en el comienzo la primera frase me gusta y me prevé de que algo importante va a suceder y me va a hacer reflexionar:

“Ocurrió hace mucho tiempo, a veces no parece real. He vuelto a la comodidad. Arañas y copas de cristal, calor, comida, un hogar. Sin embargo, a veces, algunas mañanas, me despierto al alba, con el frío de la noche polar penetrándome el cuerpo. Nada, ni siquiera el sol consigue calentarme.”

Mientras esperan a que vuelva Peary en un campamento en pleno invierno ártico ellas dos solas, la chica inuit la salva de morir en el hielo, incluso en ese momento en que ella ha visto su vida peligrar, no ha agradecido a la chica inuit su entrega, cuidado y respeto, pretende agradecerle con una cena donde le intenta enseñar modales de la “civilización”.

Josephine vestida para la ocasión y donde le intenta hacer entender que Peary es SU hombre, y que él pertenece a su mundo. Allaka le explica que allí Peary ha estado con ella y convivido con ella, que el mundo es muy grande y que cada alma es un mundo; que el mundo es así: personas que ayudan a personas cuando se necesitan.

Ella quizás no entienda sus palabras, pero ve a través de sus ojos las emociones, y el enfado en ellos “como la noche”. Personas que no entienden el mundo, que sólo entienden personas.

Allaka es consciente de que la espera, en esas condiciones y en el invierno polar hay una gran probabilidad de que mueran solas. Algo que Josephine sólo aprecia cuando ya es tarde

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En la relación de pareja : ¿amas o complaces?

¿Amar a cualquier precio?

Este mensaje de una amiga a otra que leí en un libro me hizo reflexionar mucho:

“Mi querida Ana, eres tan dotada, tan brillante e ingeniosa, que casi me causa un shock cuando a veces te escapas de tu yo verdadero y te vuelves la niña buena que tiene que tener a todos los hombres. ¿Por qué tratas de complacer a esos hombres pulcros y mediocres que no se merecen ni un toque del polvo que usas para la nariz y nunca son los que te hacen sentirte cómoda?”

He observado que en demasiadas ocasiones, muchas de nosotras buscamos ofrecer la imagen que creemos que “ese hombre” quiere para tener una oportunidad de tener pareja.
Pareja a cualquier precio…

El patriarcado más radical, identifica a las mujeres como seres complacientes, que buscan ser aprobadas, cuidan las emociones, evitan el conflicto y toleran el maltrato.

Así todavía en nuestra sociedad hay mujeres que toleran el maltrato por complacer.

No hace falta que sea maltrato físico…cualquier tipo de comentario despectivo, humillación o palabras que hieren.

En el libro de Florence Falk cuenta el testimonio de Annette, una talentosa ceramista ahora con sesenta años, que creció incapaz de escapar a la depresión de su madre, la cual parecía llenar todos los rincones de la casa. Permanecía durante horas al lado de ella, le peinaba el pelo, miraban revistas de moda, hablaban, mientras la vigilaba y trataba de levantarle el ánimo. Finalmente su madre murió cuando Annette era adolescente, ahora como mujer adulta tiende a tener relaciones dependientes con hombres con los cuales asume el papel de cuidadora, y complace a los hombres, recreando su experiencia pasada.

Clarissa Pinkola rescata el cuento Barba Azul, válido para todas las mujeres, tanto las jóvenes que comienzan a descubrir estas falsedades, como aquellas que llevan décadas sufriendo de su acoso y persecución.

Los cuentos didácticos son muy alimenticios, porque proporcionan mapas de iniciación para desarrollar la perspicacia, reconocer las trampas y no idealizar la idea del amor.

La necesidad de querer y ser querida. Las expectativas sobre el amor.

¿Qué hay debajo de esa capacidad de autoengaño?

La pregunta podría ser : ¿Qué pasaría si no tuvieses pareja?

Probablemente el autoengaño es la respuesta al miedo a estar sola.

Esta trampa es muy difícil de reconocer en las relaciones.

En mi caso, ahora entiendo que la soledad en ciertos momentos de la vida, puede ser un regalo. Te fuerza a conocerte y reconocerte. Volver al “yo verdadero”.

En vez de huir de ella, mejor aceptarla, porque para librarse de los miedos, primero hay que entender de dónde proceden.

Cada relación es una enseñanza, una forma de aprender qué queremos y qué necesitamos y lo que estamos dispuest@s a ofrecer para obtenerlo.

Con el tiempo te das cuenta que ya no es necesario estar siempre con las mariposas en el estómago, que ya no es tan importante que te seduzcan con bombones o flores.

La buena compañía en una cena, una charla. Un abrazo. Un ¿cómo estás? A diario. Besos a todas horas, porque sí.

Sin la sensación de tener que complacer para obtener amor.

Un “te quiero o te amo” bien usado.

La seguridad y confianza de aprender, de lograr, de compartir y de crecer a la par, de acompañarse en cada decisión.

 

¿Te conformas por complacer?

¿Lo has vivido?

¿Lo tienes?

 

Un abrazo,