Archivos de la categoría Guia emocional

Guia para entender nuestras propias emociones

Tu libreta de la felicidad.

La libreta como hoja de ruta.

Voy a desconectar unos días de toda actividad intelectual: “vaciar para volver a llenar”.

Aún así tras leer una newsletter de Aida Coach, me ha gustado su propuesta para los días de vacaciones.

Un tipo de ejercicio muy revelador que aparece en el libro de Jameson L. Scott: crear tu propia libreta de la felicidad.

Supersencillo: lleva siempre encima una libreta pequeña y un bolígrafo (porque necesitarás apuntar). O si prefieres, puedes anotar en tu móvil.

Y ahora el ejercicio es apuntar las ideas o pensamientos que se te pasan por la cabeza (lo que deseas, lo que quieres conseguir) justo después de que hayas tenido un  momento de plenitud.

Son esos momentos en los que te sientes feliz, emocionada, alegre, plena.

Por ejemplo:

Acabas de cenar o de tomarte algo con unas amigas y te vas a casa tranquila y feliz y piensas algo como “tendríamos que quedar más a menudo” o “necesito relajarme así más veces” o lo que sea.

O cuando estás en la playa contemplando el mar, calmada y reflexionas: “lo que me gustaría vivir cerca del mar y poder hacer esto todos los días

Todo eso son ideas felices, ¿verdad?. Te sientes feliz, emocionada, incluso poderosa y ves muchas posibilidades.

Esas son las cosas que quieres de verdad y en las que te has de enfocar.

Ideas que al leerlas te ilusionan y hasta te emocionan. Eso es lo que quieres. Esas ideas que han surgido cuando estabas en un momento de plenitud. Sea cuál sea para ti.

Y así sabrás qué elegir cuando quieras hacer algo.

Claro que me dirás que hay momentos en que vacilas y tienes miedos, el remedio para estos momentos es la acción. Y así

  • Probarás cosas nuevas para saber si de verdad te gustan y quieres seguir con ello o no.
  • Al hacer cosas distintas obtienes resultados diferentes.
  • Sin duda vas a aprender más de ti misma.

Esto lo puedes aplicar tanto en el ámbito profesional como familiar. Incluso con aficiones nuevas.

El inconfundible pensamiento de “¡cómo me gustaría hacer eso!”.

Esos son tus “deberes” para esta semana o, mejor, para todo el mes. Especialmente si estás de vacaciones que seguro que es cuando estás saboreando más momentos de relax.

Que disfrutes de tu libreta de la felicidad. 🙂

¿Alegría es la ausencia de…algo?

Sentir alegría por vivir la vida

La alegría NO es la ausencia del sufrimiento, la ausencia de desafíos ni la ausencia de cualquier otra cosa. Vivir con alegría significa ampliar el sentido de bienestar interior que nos permite reconocer lo que sea que ofrezca el momento presente.

No basta sólo con sobrellevar las desilusiones y las preocupaciones, sino que necesitamos herramientas que nos ayuden a cerrar heridas, a hacer elecciones inteligentes y a retomar fuerzas para seguir el camino.

El mero hecho de existir es motivo de dicha y celebración. No es preciso esperar un momento concreto o alcanzar un logro determinado para experimentar alegría, sino que es una filosofía de vida basada en sentir felicidad y gratitud por estar presente, aquí y ahora.

Es una actitud que nos compensaría si ya estuviese presente como asignatura escolar desde la infancia. 🙂

Sigue leyendo ¿Alegría es la ausencia de…algo?

Fábula “La Gallina de los Huevos de Oro”

Una famosa fábula de Esopo, que nos indica que “la codicia es mala consejera y puede hacer tu fortuna pasajera”.

Érase una Gallina que ponía

un huevo de oro al dueño cada día.

Aun con tanta ganancia mal contento,

quiso el rico avariento

descubrir de una vez la mina de oro,

y hallar en menos tiempo más tesoro.

Matóla, abrióla el vientre de contado;

pero, después de haberla registrado,

¿qué sucedió? que muerta la Gallina,

perdió su huevo de oro y no halló la mina.

¡Cuántos hay que teniendo lo bastante

enriquecerse quieren al instante,

abrazando proyectos

a veces de tan rápidos efectos

que sólo en pocos meses,

cuando se contemplaban ya marqueses,

contando sus millones,

se vieron en la calle sin calzones.

 

Las fábulas de Esopo tienen su origen en la época arcaica y fueron adaptadas por autores como Félix María Samaniego en el XVIII.

Un abrazo.

¿La era del conocimiento?

O la era del conocimiento condicionado

El conocimiento es el estímulo más importante para saber cual es el potencial de la vida.

“Hoy en día ¿qué clases de conocimientos presentan al público los medios?. Sólo los necesarios para hacer que la gente salga a la calle a comprar una hamburguesa”. – John Hagechin-

Hamburguesas o Pokemons, hemos de discernir y filtrar toda la información que recibimos. Parece que todo sirve. Y el Dios “Google” considera que tiene la respuesta a todo lo que necesitamos saber. ¿Es así?

Uno de los mejores consejos que recuerdo es: “Encuentra a aquellos de quienes puedas aprender sabiduría y estudia sobre ello”.

La sabiduría viene tras convertir la experiencia en conocimiento.

¿Hemos dejado de mirar a través de nuestros ojos para mirar a través del objetivo del móvil?

“Estamos creando los efectos de la realidad todo el tiempo. Si tomamos información de una base de conocimientos pequeña, tendremos una realidad pequeña. Si la tomamos de una base de conocimientos grande, tendremos una realidad grande.”– Joe Dispenza-

Somos ignorantes no por falta de conocimientos, sino por no saber conocernos a nosotros@s mism@s.

La cultura del siglo XXI pasar por internet, lo que SI podemos y debemos hacer es aprender a percibir con sensatez toda la información que pasa por nuestras manos, y las de nuestr@s jóvenes.

Aprender a explorar, sondear, comparar y decidir.

No es complicado, es sentido común. 😉

Un abrazo.

 

 

Estoy cansada

Cansada de estar cansada

En estos días una de las frases  que más escucho. “Me siento agotada sin motivo”

El calor nos afecta en las decisiones del día a día. Nuestros circuitos neuronales están recalentados.

Necesidad de demorar los grandes acontecimientos, las grandes decisiones. Todo más despacio.

Me miro al espejo, enojada por sentirme así, ya que en esta sociedad parar casi es un pecado.

Me siento incómoda si se acerca demasiado esa persona en la cola del supermercado.

Perseguida por una caravana de coches, que bajo el sol de mediodía más parece ser una olla a presión.

Así que en este estado de ánimo, este poema de Luis Cernuda viene a acompañarme.

 

ESTOY CANSADO



Estar cansado tiene plumas,

tiene plumas graciosas como un loro,

plumas que desde luego nunca vuelan,

mas balbucean igual que loro.

 

Estoy cansado de las casas,

prontamente en ruinas sin un gesto;

estoy cansado de las cosas,

con un latir de seda vueltas luego de espaldas.

 

Estoy cansado de estar vivo,

aunque más cansado sería el estar muerto;

estoy cansado del estar cansado

entre plumas ligeras sagazmente,

plumas del loro aquel tan familiar o triste,

el loro aquel del siempre estar cansado.

De todo esto, que parece ser sólo negativo, en este poema hay algo positivo, y es la expresión repetida y libre del cansancio profundo, que con su ironía nos saca una sonrisa.

Ya que la realidad es que todo pasa, y esto también. 🙂

Un abrazo.

Cuestión de valor personal

¿Sientes tu valor, te valoran?

Me incluyo dentro del grupo de personas que tiene como objetivo superar la tendencia a infravalorarse.

Esto es algo que, sin duda, me ha frenado en el desarrollo de mis cualidades, impidiéndome ser como realmente soy y poder compartir ese potencial con mi entorno.

No es algo que se haga de forma consciente, sobretodo en la actualidad donde tenemos o “deberíamos” tener muy clara la importancia de valorarnos, ya que leemos, escuchamos, hacemos cursos sobre ello…

Incluso teniendo personas que como maestr@s nos indican esta importancia, en nuestro interior algo impide que podamos reconocer este valor y manifestarlo.

No estoy hablando en exclusiva del valor monetario. No del precio que tiene mi tiempo o mis ideas.

Ya que tal y como explica Elsa Punset: “Una de las creencias más arraigadas, es que la abundancia es tener más que nadie, un lema radical que implica que el dinero tiene derecho a marcar las reglas de nuestra convivencia. Tendremos que aceptar, a la luz de lo que estamos aprendiendo acerca del bienestar físico y emocional de las personas, que el dinero por encima de un umbral medio ocupa un lugar modesto en nuestra felicidad y que su consecución no puede estar reñida con la consolidación de entornos educativos, afectivos y laborales que alimenten las necesidades humanas básicas de afecto, seguridad, creatividad y bienestar”.

Es que al infravalorarse las personas de mi entorno, también lo hacen conmigo.

Supongo que el principio de esto es el temor. Miedo a fracasar y tener que reconocer que no somos capaces. Y dejamos de insistir y de combatir este miedo para alcanzar nuestro objetivo.

Sin duda, si hay que por algo, es mejor destinar esa energía a luchar por algo tangible para un@ mism@, como la libertad de realizar algo importante para ti.

No te compares con los demás. No dejes que pequeños contratiempos te detengan.

Haz una declaración, una promesa que te haces a ti misma: “Declaro que no volveré a infravalorarme en esta situación.”

Porque la realidad es que nada ni nadie te puede quitar valor a menos que tú le otorgues ese poder.

Un abrazo

Símbolos del cuerpo: ombligo y matriz

¿Creemos que somos el ombligo del mundo?

Hay momentos en la sociedad que las personas no están satisfechas y buscan nuevo significado para sus vidas, ya no creen que la vida depende de su forma de vivir, ni están contentos con su propia introspección, buscan más allá…Empiezan a surgir nuevos valores.

Para que estos valores se instalen, toda la raza empieza a entrar en contacto con los símbolos, el lenguaje cifrado con el que las generaciones actuales se comunican con el conocimiento ancestral.

Uno de estos símbolos es el ombligo.

Desde épocas inmemoriales el ombligo, por su localización en el cuerpo humano, se ha vuelto símbolo del centro: de cualquier centro, terrestre, celeste o imaginario.

El ombligo-centro es concepto físico y místico que ha preocupado a la Humanidad desde sus inicios; como primer símbolo importante es que vincula al feto con la madre, y a través del cual este recibe los alimentos.

Los yoguis lo consideran como uno de los chakras, puntos sagrados del cuerpo humano.

Las tribus más primitivas solían poner monumentos en el lugar en el que creían que se encontraba el ombligo del planeta.

En la antigua Mesopotamia se creía que el hombre fue creado en el “ombligo de la tierra”.

Entre los pilares o piedras más famosas que representaban el ombligo de la tierra está el Omphalos, símbolo de Apolo, que se encontraba en el templo de dicho dios en Delfos, y en donde muchas veces éste era representado sobre la piedra.

La representación china que identifica el centro con “el no ser de la nada mística”, según palabras de Cirlot, consiste en un disco de jade, llamado Bi, con un agujero central. Clara, siempre y abstracta alusión al centro-ombligo.

Su expresión gráfica en el Mándala, representación de la idea de centro en expansión. La traducción de mándala es “círculo”, su finalidad, coincidencia perfecta con el ombligo, es el de servir de instrumento –“yantra” – de contemplación y concentración.

“…El símbolo es un objeto del mundo conocido, sugiriendo algo que es desconocido; es lo conocido expresando la vida y el sentido de lo inexpresable…

“El Hombre y sus Símbolos” – C.G. Jung

Sigue leyendo Símbolos del cuerpo: ombligo y matriz

¿Ayudar a la enfermedad?

Enfermedad y un enfoque diferente

Considero que nuestro cuerpo es terriblemente honesto con nosotr@s, y no se escabulle de ningún problema importante que le afecte ya sea emocional, físico o de relación, y lo transforma en enfermedad.

Con describir lo que nos pasa no es suficiente, debemos conocer los motivos por los que nos ocurren las cosas y, sobre todo, crear las hojas de ruta adecuadas para resolver el problema. En caso contrario, podemos hablar mucho, pero no decir nada…

Lo que creemos puede ayudarnos a curarnos o enfermarnos.

Así yo me pregunto…Si nuestros pensamientos nos hacen enfermar, ¿pueden también curarnos?

El Dr. Joe Dispenza nos habla de ello en su libro “Deja de ser tu”

“Pongamos que una persona está resentida por algunas experiencias vividas en un corto espacio de tiempo. Sus reacciones inconscientes a estas vivencias hacen que se aferre a su amargura. Y las sustancias químicas correspondientes a esta emoción inundan entonces las células de su cuerpo.

En realidad, esta persona ha memorizado la emoción tan bien que ahora el cuerpo conoce el resentimiento mejor que la mente consciente, porque el ciclo de pensar y sentir, y sentir y pensar, se ha estado dando durante años.

Pongamos que empieza a pensar y sentir de una nueva forma, hasta tal punto que se inventa un nuevo ideal de sí mismo relacionado con una nueva personalidad. A medida que vive en un nuevo estado del ser, ¿es posible que lo que les indique a los genes sea beneficioso y prepare el cuerpo para sentir un estado emocional elevado, antes de alcanzar la buena salud que desea?. ¿Podría hacerlo hasta el punto de que el cuerpo empiece a cambiar simplemente con los pensamientos?.

Si, es posible.”

Lo que creemos puede ayudarnos a curarnos o enfermarnos.

He conocido a personas que tras una enfermedad o un desafío vital han despertado a sus capacidades más profundas.

Sigue leyendo ¿Ayudar a la enfermedad?