Archivos de la categoría Aprendizaje

aprender es uno de los mayores tesoros que podemos tener

Fábula “La Gallina de los Huevos de Oro”

Una famosa fábula de Esopo, que nos indica que “la codicia es mala consejera y puede hacer tu fortuna pasajera”.

Érase una Gallina que ponía

un huevo de oro al dueño cada día.

Aun con tanta ganancia mal contento,

quiso el rico avariento

descubrir de una vez la mina de oro,

y hallar en menos tiempo más tesoro.

Matóla, abrióla el vientre de contado;

pero, después de haberla registrado,

¿qué sucedió? que muerta la Gallina,

perdió su huevo de oro y no halló la mina.

¡Cuántos hay que teniendo lo bastante

enriquecerse quieren al instante,

abrazando proyectos

a veces de tan rápidos efectos

que sólo en pocos meses,

cuando se contemplaban ya marqueses,

contando sus millones,

se vieron en la calle sin calzones.

 

Las fábulas de Esopo tienen su origen en la época arcaica y fueron adaptadas por autores como Félix María Samaniego en el XVIII.

Un abrazo.

¿La era del conocimiento?

O la era del conocimiento condicionado

El conocimiento es el estímulo más importante para saber cual es el potencial de la vida.

“Hoy en día ¿qué clases de conocimientos presentan al público los medios?. Sólo los necesarios para hacer que la gente salga a la calle a comprar una hamburguesa”. – John Hagechin-

Hamburguesas o Pokemons, hemos de discernir y filtrar toda la información que recibimos. Parece que todo sirve. Y el Dios “Google” considera que tiene la respuesta a todo lo que necesitamos saber. ¿Es así?

Uno de los mejores consejos que recuerdo es: “Encuentra a aquellos de quienes puedas aprender sabiduría y estudia sobre ello”.

La sabiduría viene tras convertir la experiencia en conocimiento.

¿Hemos dejado de mirar a través de nuestros ojos para mirar a través del objetivo del móvil?

“Estamos creando los efectos de la realidad todo el tiempo. Si tomamos información de una base de conocimientos pequeña, tendremos una realidad pequeña. Si la tomamos de una base de conocimientos grande, tendremos una realidad grande.”– Joe Dispenza-

Somos ignorantes no por falta de conocimientos, sino por no saber conocernos a nosotros@s mism@s.

La cultura del siglo XXI pasar por internet, lo que SI podemos y debemos hacer es aprender a percibir con sensatez toda la información que pasa por nuestras manos, y las de nuestr@s jóvenes.

Aprender a explorar, sondear, comparar y decidir.

No es complicado, es sentido común. 😉

Un abrazo.

 

 

Madre: una profesión

¿Crees que existe la madre perfecta?

He leído este texto y me ha hecho reflexionar mucho sobre la maternidad.

“A veces hay que dejar que una persona se vaya para que pueda crecer. Porque lo que los vuelve personas exitosas en la vida no es algo que tú hayas hecho por ellos, sino aquellas cosas que les hayas enseñado a hacer por sí mismos”.

¿Cómo se aprende a ser madre? ¿Donde están las referencias?

A mi me hubiese gustado enterarme antes del cambio y la revolución iba a suponer la maternidad para mi vida, para mi pareja, para mi trabajo, para mi cuerpo.

Como dice Lucia Etxebarria : La sociedad nos enseña a ser individualistas y narcisistas y un hijo nos obliga a ser responsables y altruistas. La sociedad nos impone como valores fundamentales la libertad, la juventud y la belleza. El nacimiento de un hijo supone estrías, michelines, cartucheras y adiós a las noches de marcha. La sociedad cree en el amor romántico, fusional e idealizado, pero la llegada de un hijo suele acabar con esto e impone un modelo de pareja que coopere, que colabore, una pareja cómplice, un compañero y no un príncipe azul.”

¿Y aquellas mujeres que no tienen una madre a la que emular?

Ser autodidacta obliga a aprender por el método “prueba-error-aprendizaje” (aunque no parece muy académico) si a eso le añades la constancia,… a veces puedes salir victoriosa de ello. 🙂

Lucia Etxebarria: “La madre española es a la vez cocinera, asistenta, chófer, animadora, consejera pedagógica, estilista y psicóloga. No es extraño que la gran mayoría estén siempre agotadas y con los nervios a flor de piel. Y, para colmo, la recompensa y el reconocimiento que las madres suelen recibir es nulo o escaso, sobre todo si son amas de casa”.

Hay días que no puedo evitar compararme con mi hija a su edad. Por supuesto no tiene nada que ver, recuerdo pasarme mis vacaciones, leyendo, jugando con mi hermana a muñecas, o viendo dibujos animados en la tv. Para nada lo que ella ya tiene o exige…Nintendo 3DS a todas horas, series de TV donde todos los adolescentes tienen de todo (ropa, móviles, tablets, por supuesto tv ultima generación…), cuando quieren y como quieren con el mínimo esfuerzo.

Los deberes del colegio, era algo que no nos debían pedir nuestros padres, formaba parte de nuestras “obligaciones ineludibles”, sin rechistar ni quejarnos. ¡Cualquiera llegaba al cole sin los deberes hechos!

Ahora la mayor ventaja de la que disponen los alumnos es la de una relación más estrecha con los profesores, y eso ayuda a una mayor libertad de expresión. Aunque por supuesto, hay quien lo traduce en libertad para faltar el respeto. 🙁

Este es un tema que cuido mucho en la relación con mi hija: la comunicación y el respeto. Tenemos una estrecha relación en la cual podemos contarnos cosas, sin temor a juzgarnos y que todo pueda ser discutido de una forma lo más democrática posible, aunque yo sea quien tiene la última palabra si es necesario ;).

Muchas veces he estado tentada de abandonar una supuesta confrontación por cansancio y porque no nos engañemos educar supone un esfuerzo y una energía muy grandes. Sobretodo si la mayor parte de esta se la queda uno de los progenitores, generalmente la madre.

Cada uno tiene su parte, por supuesto. Respeto el papel del padre en la educación de los hijos, aunque hemos de ser realistas, por mucho que se nos hable de la incorporación de los padres en el cuidado de los hijos, lo cierto es que en la mayoría de los casos el hombre delega en la mujer todo lo concerniente al hogar y a los hijos.

Y a ti…¿qué te funciona?

 

Un abrazo

 

 

Afrontar el final de una relación

El final de una relación

Una de las experiencias más complicadas y delicadas con las que me he encontrado.

El Dr Joe Dispenza explica en su libro:

“La mayoría de las relaciones se basan en lo que tenemos en común con los otros. Piensa lo siguiente: conoces a una persona y enseguida los dos comparáis vuestras vivencias, como si quisierais averiguar si vuestras redes neurales y vuestros recuerdos emocionales van en la misma línea.

Así que os podéis relacionar. Después se forma una relación basada en estados neuroquímicos del ser porque compartís las mismas experiencias, las mismas emociones.

Considera las emociones como energía en movimiento. Si compartís las mismas emociones, estáis compartiendo la misma energía. Los vínculos entre la gente son muy fuertes porque la energía de las emociones es la más poderosa de todas. Mientras ninguno de vosotros cambiéis, las cosas os irán bien.”

Me ha hecho comprender mucho sobre las relaciones y su ruptura, y reflexionando sobre ello es cierto que en mi vida, ha sucedido cuando un@ de l@s d@s ha cambiado profundamente, de tal forma que la otra persona no ha sabido aceptarlo, comprenderlo.

No es exclusivo de una relación de pareja, puede suceder con amistades. Esa amistad que se alimenta de quejas, críticas y victimismo, un círculo vicioso que un día abandonas y que genera el desconcierto alrededor… ya no eres la misma persona!!

Bajarse del tren no es fácil, porque te condicionan a ser “la misma persona de siempre” y exige mucha energía romper los lazos.

“Todos los encuentros con otras personas son experiencias y todas las experiencias son relaciones para siempre. Los Auténticos cierran el círculo de cada experiencia. No dejamos cabos sueltos como vosotros. Si te alejas con malos sentimientos en el corazón hacia otra persona y ese círculo no se cierra, se repetirá más adelante. No lo sufrirás una sola vez sino una y otra hasta que aprendas. Es bueno observar, aprender y almacenar la experiencia para ser más sabi@s. Es bueno dar las gracias, y alejarse en paz.”     –Marlo Morgan “Las Voces del Desierto”-

femina-final-relacion

Si lo has intentado todo y sigues sintiendo que sois adversari@s, abandona.

Según un proverbio budista “Debes cerrar el libro”. Lo mejor de la sabiduría consiste en desprenderse de las cosas, sabiendo a qué hay que poner fin, cuándo y cómo conviene hacerlo. De la manera de “cerrar el libro”, y de cómo abandones dependerá si la historia tendrá continuidad o no.

Me uno a la idea de la editora Harriet RubinCuando una persona pone fin a su vida, o a una relación, sin darle la oportunidad de madurar…eso es autodestrucción. Si te vas de un trabajo por los motivos equivocados (frustración o por humillación, no porque hayas dejado de ser útil), eso es autodestrucción. Romper una poesía que has escrito en lugar de corregirla, herir a alguien con un comentario acusador…son finales que no dejan que la historia tenga continuidad.

El poder de la despedida no reside en la destrucción mala sino en la buena. El final radical, el tipo de culminación que supone una decisión y un cierre: saber cuando acabar la relación con una pareja que no está a tu altura; poner fin a una relación laboral con un subordinado al que te cuesta mucho retener; acabar con un psicoanalista que parece no prestarte atención…son buenos finales. Con ellos llegan nuevos comienzos.”

Piensa que reconocer los límites a veces te produce mayor libertad. No hay mayor poder que tener la libertad de abandonar.

Si alguien te dio la espalda, si alguien lastimó tu corazón, si alguien te dejo para siempre, por supuesto que vas a estar triste y vas a sufrir, pero no hagas tu dolor eterno, ponle un final a la angustia y decide que hasta aquí llegó, y que ahora en adelante vas a sonreír, vas a sacudirte las malas energías, vas a buscar la alegría, el entusiasmo y todas las posibles razones para ser feliz.

Un abrazo

firma

 

La energía de las cosas

La importancia de la energía proyectada

“Porque existen innumerables cosas por encima de la comprensión humana, usamos constantemente términos simbólicos para representar conceptos que no podemos definir o comprender completamente”, Carl G. Jung – MAN AND HIS SIMBOLS -.

Los materiales tienen su propia energía, y el contacto con ellos, produce cambios en nuestra vibración personal y pueden ayudarnos en un momento determinado.

En consecuencia, si creamos algo con nuestras manos, proyectamos una energía en concreto en el objeto o cosa en cuestión.

Por eso, es importante poner conciencia que todo lo que adquirimos, compramos, aceptamos, recogemos que entra en nuestro hogar y en nuestras vidas tiene una energía ya adquirida.

Algunas figuras, imágenes y colores producen reacciones psicológicas que nos estimulan; a veces para bien, otras para mal.

 Hay personas que se sienten indefensas sin sus amuletos; y vivir pendiente de un objeto, puede provocar que, si lo pierde o se le rompe sienta que ha perdido “su protección” y que, en consecuencia, las energías negativas pueden afectarla.

Siempre podemos recurrir a rituales de “purificación” tal y como se viene haciendo desde la antigüedad

  • Limpieza de espacios con elementos naturales como la sal, ruda, salvia
  • Limpieza de la casa en general (anteriormente se hacía en primavera)
  • Baños en agua con sal

Es importante deshacernos de objetos, imágenes, ropa que nos influya de forma negativa en nuestro estado anímico y emocional. Y por otro lado, incluir en nuestra vida fotos, imágenes, creaciones que nos inspiren y eleven nuestra energía.

Y tu…¿Tienes algún tipo de “amuleto”? ¿Qué significa para ti?

Un abrazo

firma

Y aquí te dejo el enlace a mi reflexión en Youtube…

 

Fábula de la luciérnaga y el sapo

LA ENVIDIA

Fábula sobre cómo hay personas que no soportan el brillo de otras y la envidia que esto les provoca. Si te sientes así, deja de fijarte en las virtudes de los demás y fíjate en las tuyas. Pregúntate: «¿Qué tengo yo que querrían los demás?».

“En el silencio de la noche oscura

sale de la espesura

incauta la luciérnaga modesta,

y su templado brillo

luce en la oscuridad el gusanillo.

Un sapo vil, a quien la luz enoja,

tiro traidor le asesta,

y de su boca inmunda

la saliva mortífera le arroja.

La luciérnaga dijo moribunda:

¿Qué te hice yo para que así atentaras

a mi vida inocente?

Y el monstruo respondió: Bicho imprudente,

siempre las distinciones valen caras:

no te escupiera yo si no brillaras.”

-Juan Eugenio Hartzenbusch-

Sigue leyendo Fábula de la luciérnaga y el sapo

Explorando las redes sociales

Las redes sociales

Personalmente me he sentido muy desconectada del mundo de las redes sociales. Quizás porque soy de la generación del baby boom de los 70 donde la forma de conectar, comunicarse y hacer amigos era en el colegio o jugar en la calle a la comba, la goma, el rescate o el bote bote.

Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y solo volvíamos cuando se encendían las luces. No había móviles, ligábamos con los niñ@s jugando a beso, verdad y atrevimiento, no en un Chat. 🙂

Ahora tengo una hija preadolescente y no vivo de espaldas al mundo, soy consciente de la importancia de este nuevo estilo de vida. Y como mujer inquieta y entusiasta del aprendizaje me he puesto a ello por completo en los últimos años.

Confieso que no ha sido tarea fácil y considero que la velocidad de este mundo me deja exhausta en muchas ocasiones. Así que he decidido usarlo a mi favor, lo utilizo como una herramienta de aprendizaje, de trabajo, de conexión con la nueva generación; y también para conectar con el “mundo exterior” , o sea …el extranjero… 😉

femina_redes_social

Según Elsa Punset en su libro Una mochila para el Universo:

“Los humanos utilizamos el habla, y más concretamente el cotilleo, como una forma rápida de diseminar y de recibir información a lo largo y ancho del mundo. Por ello, instrumentos como Facebook, Twiter, que son una forma de cotilleo planetario, responden perfectamente a nuestra necesidad de estar conectados e informados.

Cuando en los grupos humanos como las oficinas queremos excluir a alguien, ¿qué hacemos?. Excluimos a esa persona del cotilleo. Es muy doloroso para la gente excluida. Es de lo más cruel que se le puede hacer a alguien.

Sigue leyendo Explorando las redes sociales

El cambio interior, provoca cambio exterior.

¿Por qué cambiar?

Cambio para mejorar, para encontrarme en lo desconocido. Cada vez que me he sentido “atascada”, y he sentido que mi vida parecía seguir un guión, he provocado algún cambio en mi vida diaria.

Nuestro cerebro es esclavo de nuestros hábitos. Se suele decir que nuestros hábitos no se dejan matar, y con ello, que es casi imposible cambiar los patrones de pensamiento establecidos hace mucho tiempo. Este texto de Thoreau lo describe de una forma sencilla:

“Así como un solo paso no crea un sendero en la tierra, tampoco un solo pensamiento creará un camino en la mente. Para hacer un sendero físico marcado, andamos por él una y otra vez. Para hacer un sendero mental profundo, debemos tener una y otra vez, el tipo de pensamientos que queremos que domine nuestra vida.”

Según Wayne Dyer, “El método más efectivo para eliminar pensamientos habituales, consiste en trabajar con el sistema mismo que creó y sigue manteniendo esos hábitos de pensamiento. Este sistema, está formado por una larga lista de explicaciones y defensas, que se puede resumir en una sola palabra: excusas.

Cuando eras joven, tal vez te inundaron con todo un aluvión de mensajes del tipo: “No, no puedes”. Tú los asimilaste como mensaje NO PUEDO, que se reforzaron con excusas bien intencionadas. Mensajes tal vez como: “Nunca llegarás a nada”, “No eres lo bastante list@”, “El dinero no llega con facilidad”, “Probablemente enfermarás como …porque lo llevas en los genes”.

Sientes que las excusas te protegen de estos horribles sentimientos, y de tu actual decepción ante tu vida. Así pues te agarras a creencias que te sabotean como: “Va a ser muy difícil”, “No tengo dinero”, “Soy demasiado mayor o demasiado joven.”

Recuerdo una frase de estas que se repetía muy a menudo a mi alrededor en mi infancia, y era la de: “Hay que trabajar duro, porque el dinero no crece en los árboles”.

Afortunadamente, podemos cambiar. Aunque tememos que es difícil, nuestro cerebro está preparado para ello. El neurólogo Norman Dodge, ha denominado a la característica del cerebro de ser cambiable y adaptable, como “plasticidad cerebral”. Asegura que nuestros cerebros, están preparados para adoptar comportamientos rígidos o flexibles, según cómo entrenemos el cerebro.

Según el doctor Joe Dispensa: “Si queremos cambiar algún aspecto de nuestra realidad, tenemos que pensar, sentir y actuar de nuevas formas, tenemos que “ser” distint@s, “convertirnos” en otra persona, y crear el nuevo estado mental necesario para observar un nuevo resultado con esta nueva mente. Cuando tus pensamientos, claros y centrados en tu objetivo van acompañados de una apasionada implicación emocional, transmites una señal electromagnética más potente, que te atrae hacia una posible realidad que coincide con la que tú deseas”.

En resumen, nos quieren decir que a lo mejor quieres ser rica, y tienes pensamientos “de ser rica”, pero si te sientes pobre, no vas a traer la abundancia en tu vida. ¿Por qué no?. Porque los pensamientos son el  lenguaje del cerebro, y los sentimientos el lenguaje del cuerpo. Estás pensando una cosa y sintiendo otra totalmente distinta.

Sigue leyendo El cambio interior, provoca cambio exterior.