¿Ayudar a la enfermedad?

Enfermedad y un enfoque diferente

Considero que nuestro cuerpo es terriblemente honesto con nosotr@s, y no se escabulle de ningún problema importante que le afecte ya sea emocional, físico o de relación, y lo transforma en enfermedad.

Con describir lo que nos pasa no es suficiente, debemos conocer los motivos por los que nos ocurren las cosas y, sobre todo, crear las hojas de ruta adecuadas para resolver el problema. En caso contrario, podemos hablar mucho, pero no decir nada…

Lo que creemos puede ayudarnos a curarnos o enfermarnos.

Así yo me pregunto…Si nuestros pensamientos nos hacen enfermar, ¿pueden también curarnos?

El Dr. Joe Dispenza nos habla de ello en su libro “Deja de ser tu”

“Pongamos que una persona está resentida por algunas experiencias vividas en un corto espacio de tiempo. Sus reacciones inconscientes a estas vivencias hacen que se aferre a su amargura. Y las sustancias químicas correspondientes a esta emoción inundan entonces las células de su cuerpo.

En realidad, esta persona ha memorizado la emoción tan bien que ahora el cuerpo conoce el resentimiento mejor que la mente consciente, porque el ciclo de pensar y sentir, y sentir y pensar, se ha estado dando durante años.

Pongamos que empieza a pensar y sentir de una nueva forma, hasta tal punto que se inventa un nuevo ideal de sí mismo relacionado con una nueva personalidad. A medida que vive en un nuevo estado del ser, ¿es posible que lo que les indique a los genes sea beneficioso y prepare el cuerpo para sentir un estado emocional elevado, antes de alcanzar la buena salud que desea?. ¿Podría hacerlo hasta el punto de que el cuerpo empiece a cambiar simplemente con los pensamientos?.

Si, es posible.”

Lo que creemos puede ayudarnos a curarnos o enfermarnos.

He conocido a personas que tras una enfermedad o un desafío vital han despertado a sus capacidades más profundas.

Asimismo, tal y como dice Paulo Coelho “No creo que la cabeza sea la fuente de TODOS los males; hay enfermedades. Creo que los antibióticos y los antivirales han sido grandes pasos para la humanidad. No pretendo que un paciente se cure de apendicitis sólo con la meditación; lo que necesita es cirugía buena y rápida. Procuro técnica e inspiración.”

A pesar de que personalmente con el Reiki he vivido experiencias donde la ansiedad se ha aliviado y la enfermedad ha mejorado a través del tacto, soy lo bastante prudente como para desconfiar de la gente que se autodenomina “curander@”.

 

No hay curaciones definitivas si no se produce ningún cambio profundo en la psique de la persona que tiene una enfermedad.

Una palabra clave es esperanza. La presencia de la esperanza transmitida se reduce a la fe. También la llamaría saber que la conexión con la propia Fuente es una conexión con la fuente de toda curación. Manteniendo esa forma de pensar desaparecen del mapa la duda y el miedo.

“Él hombre anciano había pedido consejo sobre unos dolores musculares. Hablando conmigo llegó a la conclusión de que había llegado el momento de enseñar su oficio a otro. Perdido el equilibrio entre trabajo y diversión, se había convertido en un ser descentrado. En los días que siguieron le vi enseñar a otros. Cuando le pregunté por sus dolores y achaques, se ahondaron las arrugas de su rostro al sonreírme y me dijo: “Cuando el pensamiento se hizo flexible, las articulaciones se volvieron flexibles. No más dolor.” -Marlo Morgan -(Las voces del desierto)

En lugar de intentar intelectualizar las razones por las que enfermamos y construir una lógica para comprender la enfermedad, te aconsejo que consideres que puedes tener el potencial para curarte.

Cualquier pensamiento que tengas de baja energía debilita tu capacidad de autocuración. Toma conciencia sobre la frecuencia de estos pensamientos de resistencia:

  • Ya es época de gripe. A ver cuando me toca a mi…
  • Vivimos en un mundo donde todos los productos nos producen cáncer o nos engordan.
  • Siempre estoy cansad@

Te propongo que los cambies (aunque sea por unos segundos) por:

“Quiero sentirme bien. Me propongo sentirme bien.”

 

Un abrazo 🙂

3 comentarios en “¿Ayudar a la enfermedad?

  1. El de esta semana es muy acorde con las vivencias que me tocaron vivir hace dos años. Fue un parón muy doloroso en ambas extremidades inferiores y después cuando ya estaba levemente mejor de las piernas caída y operación en la mano derecha. Yo soy muy diestra. En fin que mi jubilación se iba a convertir en que?. No caminar, no pintar, en no hacer la vida a la cual había soñado. Entraron en mi vida unas personas que me ayudaron a cambiar poco a poco mi forma de pensar y de actuar, entre ellas tu Angeles. Hoy doy fe que si decides que estás dispuesta lo consigues. Evidentemente que algunos fármacos me ayudaron como la morfina para soportar los fuertes dolores y a consecuencia de los calmantes para el dolor hipertensión, en fin hoy os puedo decir con gran alegría no tomo ningún fármaco. Sigo con mi osteopata Xavier me dijo un día :tu te querías curar y lo conseguiste. Con mis sesiones de reiki con tigo Angeles y mi mentalidad positiva. Cuesta pero se consigue y os aseguro que vale la pena. Un beso

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    1. Querida Montse,
      Gracias por tu testimonio. 🙂
      Doy fe de la maravillosa recuperación que estás haciendo. En su momento de forma física, para gran alegría de todos los que tanto aprecio te tenemos. Y poco a poco poniendo conciencia en tu desarrollo personal.
      He de confesarte que te pongo como ejemplo en muchas ocasiones, tanto por esa frase que ya has dicho “si te lo propones lo vas a conseguir”, como por la reflexión de Marie V.Ebner: “En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos”.

      Un fuerte abrazo 🦋🌸💕

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  2. Hola Ángeles
    como siempre tú reflexión muy acertada. Para mi él verano es una estación que más me gusta por los días que son muy largos y me encuentro muy bien con ganas de salir y pasear cuando hace fresco.
    Me da tanta energía que en mi mente sólo piensa en vivir cada minuto como si fuera el ultimo.
    Te deseo lo mismo para ti. Besos guapa😅🍺

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