Abriendo puertas

La palabra puerta tiene su origen en “portare” en latín, quiere decir portar, llevar, alzar.

En la época del Imperio Romano, cuando se fundaba una nueva ciudad, se procedía a trazar su perímetro mediante un surco provocado con un arado según un viejo rito etrusco. Este no debía ser traspasado dado su carácter sagrado. Debido a que la gente debía de poder entrar y salir del perímetro trazado, resultaba necesario dejar trozos del perímetro sin trazar, para ello  se “portaba”, “alzaba” el arado unos metros para determinar el acceso a la ciudad. Posteriormente, al erguirse los muros perimetrales de las ciudades, el segmento en el cual se había “portado-alzado” el arado adquiría las características de lo que hoy llamamos puerta.

En referencia a la puerta que esconde un mortal secreto en el cuento de Barba Azul, Clarissa Pinkola escribió este texto sobre las puertas:

“Durante siglos, las puertas han sido de piedra y de madera. En algunas culturas, se creía que la puerta conservaba el espíritu de la piedra o de la madera, por lo que estaba llamada a actuar de guardiana de la habitación. Hace mucho tiempo las tumbas tenían más puertas que las casas y la sola imagen de la puerta significaba que en su interior había algo valioso desde el punto de vista espiritual o que dentro había algo que se tenía que reprimir”.

Con esta metáfora, las puertas que vamos encontrando en el camino de la vida pueden representar las oportunidades o los obstáculos que irán apareciendo, algunas nos dan paso y debemos elegir que hacer, otras nos bloquean el paso y nos impiden seguir, de nuestra decisión acertada, coraje y valentía dependerá que podamos hacer un recorrido exitoso y feliz o de nuestros errores e indecisiones que nos llevarán a una vida de tropiezos y frustraciones.

“Si cerráis la puerta a todos los errores, también la verdad quedará afuera”.(Rabindranath Tagore)

Una pregunta debidamente formulada siempre emana de una curiosidad esencial acerca de lo que hay detrás. Las preguntas son las llaves que permiten abrir las puertas secretas de la psique. Una llave es un objeto que sirve para abrir o cerrar puertas y en consecuencia nos puede dar acceso hacia el otro lado. Para cada puerta se necesita la llave indicada .

– ¿Qué hay tras esa puerta? ¿Y tras aquélla?

– ¿Tengo motivo para dirigirme hacia alguna de ellas?

– ¿Lo voy a hacer? ¿Estoy en condiciones de hacerlo?

– ¿Y si tengo alguna dificultad en traspasarla?

“Cuando una puerta de felicidad se cierra, otra se abre, pero muchas veces miramos tanto tiempo la puerta cerrada que no vemos la que se ha abierto para nosotros.”                                 – Hellen Keller –

En el diccionario de símbolos Chevalier-Gheerbrandt la puertas hablan de que el paso de la tierra al cielo se efectúa por la puerta del sol, que simboliza la salida del cosmos, más allá de la condición individual.

…Un símbolo siempre representa algo más que su significado evidente e inmediato…(El Hombre y sus símbolos-C.G.Jung)

La Puerta de los Leones era la entrada principal a la ciudadela de Micenas, sur de Grecia y que se convirtió en el centro de la civilización aquea. Fundada por Perseo, patria de Agamenón. “Los leones, que miraban sobre el entorno, protegían la puerta y la ciudad. Ellos también demostraban que la ciudad y el rey que la gobernaba se encontraban bajo la protección de la diosa Hera.”

La puerta de Lempuyang se encuentra en el santuario hindú del mismo nombre, en la ciudad de Bali, en Indonesia, se la conoce como la Puerta al Cielo.

puerta al cielo- Bali

Las puertas, tan estáticas siempre, no dejan de hablarnos de un ir y venir, porque siempre hacen referencia a lo peculiar, a lo distinto del espacio al que dan acceso … aquí hay también un curioso e interesante matiz: puerta y umbral van unidos, pero no son lo mismo.

El término umbral deriva de la palabra lumbral, y esta a su vez del término en latín liminaris, que significa liminar o lo que está primero. El umbral es la entrada, el principio, el comienzo o el primer paso de cualquier cosa o proceso.

En el diccionario de símbolos de Cirlot aparece una expresiva anécdota histórica: En la antigua Escandinavia, los exilados llevaban las puertas de su casa; en algún caso las lanzaban al mar y abordaban en el lugar en que la puertas encallaban; así se fundó Reykjavik en el 874.

En ninguna cultura se mezclan una y otro: la puerta apunta, en efecto, al dinamismo del transeúnte, mientras que el umbral es el que tanto le informa de las cualidades de ese espacio.

En ocasiones, encierra rituales y atenciones especiales al momento de efectuarse; pureza de cuerpo, de intención y de alma que se simbolizan en el descalzarse en el umbral de una mezquita o de una casa del Japón.

En algunas culturas se lo considera habitado por un espíritu protector, a veces personificado en figuras de animales (perros, leones), que se encarga de mantener alejados los malos espíritus y las brujas.

“En nuestro mundo actual, no tienen cabida los ritos de paso y uno de los rasgos que más abiertamente nos habla de lo “insignificante” que se está haciendo el mundo en que vivimos: en las grandes ciudades cada vez abundan más comercios en los que el umbral es inexistente y las puertas están reducidas a la mínima expresión; o bien son inexistentes, o bien un sensor las abre automáticamente invitándonos a entrar”.

“En sentido esotérico la puerta debe ser muy baja para que de este modo, el profano, al entrar al templo, se incline no sólo en signo de humildad, sino como muestra de la dificultad de paso del plano profano al iniciático. Todos estos son hechos que revelan su sentido cuando reparamos en cosas -a primera vista tan anecdóticas- como la representación de autos sacramentales en las puertas de los templos, que sólo desaparecen completamente con la industrialización de la sociedad o frente a los lemas ideológicos que aparecían sobre las puertas de universidades o iglesias de antaño, hoy el uso de texto es poco más que indicativo de propiedad.” (textos de Julio Sánchez Trabalón).

Incluso se hablan de puertas mágicas como El Triángulo de las Bermudas y los espejos que son una puerta al mundo astral.

Tras leer todas estas reflexiones me he visto tentada de investigar más sobre lo que esconden mis puertas interiores, las más escondidas, las que permanecen cerradas bajo llave tras años y años. Mi objetivo es encontrar las llaves para abrir nuevas puertas y cerrar aquellas que me impiden avanzar. Considero que cada una de nosotras abrimos y cerramos puertas según nuestro momento vital.

¿Has encontrado alguna llave para abrir tus puertas?

2 comentarios en “Abriendo puertas

    1. Hola Ana!
      Si, yo también pensé que de las cosas más habituales de nuestro día a día tienen su propia historia.
      No dudes en comentar y compartir lo que te apetezca…este es lugar 😉

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